Sin hogar, pero no sin esperanza

El  director y un residente de la casa Padre Damián de Caritas explican cómo funciona el centro y comentan las dificultades que encuentran las personas sin techo en Salamanca
Noviembre es el mes de las personas sin hogar, pero para muchos ciudadanos la indigencia es un problema que dura todo el año. Con la llegada del frío, ha aumentado la población sin techo que busca refugio en cajeros de la calle o en centros de acogida.

El director y un residente de la casa de acogida Padre Damián de Caritas explican cómo funciona el centro y comentan las dificultades que encuentran las personas sin techo en Salamanca.
Según su director, Antonio Villalón, ya son 124 personas que han pasado por este centro en lo que llevamos de año.

La casa de acogida apuesta por la solución a largo plazo de los residentes; a parte de ofrecer servicios básicos como el comedor y los dormitorios, se enfoca en la reintegración de los necesitados en el mundo laboral a través de la búsqueda de empleo.

Sin embargo, el actual panorama laboral hace más difícil la reincorporación de los residentes. Este obstáculo conlleva un aumento en el tiempo de estancia de los indigentes, por lo que hay cada vez menos plazas disponibles en el centro.

En efecto, la indigencia es un creciente problema en toda España. Este mes se realizan campañas informativas en todo el país para combatir esta situación. La vivienda y una vida digna son derechos constitucionales, este es el mensaje que pretende hacer llegar la ONG de Caritas.

“Son derechos, no regalos” es el lema de la vigésima campaña que esta organización realizará a partir del 25 de noviembre en Salamanca para dar cobertura a los colectivos más desfavorecidos de nuestra sociedad.