Silvio Berlusconi dimitirá tras sacar adelante las medidas de austeridad, según Napolitano

La ley de Estabilidad seguramente llegará al Senado el 15 de noviembre, para después ser aprobada en la Cámara de Diputados a finales de este mes
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, presentará su dimisión una vez que saque adelante las medidas de austeridad, según ha anunciado la presidencia de la República en un comunicado tras el encuentro mantenido con el jefe del Estado, Giorgio Napolitano, esta tarde.

"El presidente del Consejo ha manifestado al jefe del Estado que es consciente de las implicaciones del resultado del voto en la Cámara (de los Diputados", en la que ha perdido la mayoría, y "ha manifestado su viva preocupación por la urgente necesidad de dar respuesta puntual a las expectativas de los socios europeos con la aprobación de la ley de Estabilidad, oportunamente enmendada con las observaciones propuestas por la Comisión Europea", reza el comunicado del Quirinale.

"Una vez cumplido todo ello, el presidente del Consejo entregará su mandato al jefe del Estado, que procederá a consultas prestando la máxima atención a las posiciones y propuestas de todas las fuerzas políticas, tanto las de la mayoría resultante en las elecciones de 2008 como de las de la oposición", concluye el texto.

Berlusconi había sacado adelante el balance de los Presupuestos de 2008 gracias a la abstención de la oposición, ya que solo consiguió 308 votos, lejos de los 316 que necesita para tener mayoría en la Cámara. Tras constatarse que el Gobierno había pedido la mayoría, la oposición de centro-izquierda había reclamado la dimisión del 'Cavaliere' pero también el líder de la Liga Norte y socio de coalición, Umberto Bossi, había pedido a Berlusconi que se hiciera a un lado.

Según anunció el primer ministro en días pasados, la ley de Estabilidad seguramente llegará al Senado el 15 de noviembre, para después ser aprobada en la Cámara de Diputados a finales de este mes.

Esta ley de estabilidad contiene una 'maxi-enmienda' en la que el Gobierno italiano introdujo las medidas exigidas por la Unión Europea en el último Consejo Europeo, como la privatización de los servicios públicos locales o la reforma de las pensiones.