Silvia Domínguez: La mano que mece la cuna es la mano que domina el mundo

Silvia Domínguez sube un balón ante la mirada de Vanessa Gidden (Foto: Cristian Martín)
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Perfumerías Avenida sacó adelante su compromiso ante Campus Promete (67-60) gracias, en buena medida, a la mano que mece la cuna: Silvia Domínguez.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

PERFUMERÍAS AVENIDA (20+16+11+20): Silvia Domínguez (25), Kristine Vitola (8), Tricia Liston (3), Gabriela Marginean (8), Astou Ndour (7) –cinco inicial-, Leonor Rodríguez (0), Jacki Gemelos (5), Vanessa Gidden (11).

 

CAMPUS PROMETE (16+16+12+16):  Begic (6), Estebas (4), Covington (3), Tudanca (8), Knigth (4) –cinco inicial-, Gastaminza (9), Thiam (7), Molina (17), Stewart (2).

 

ÁRBITROS: Mendoza, Esperanza y Ríos Marcos, Guillermo.

Silvia Domínguez y, después, el resto. La capitana de Perfumerías Avenida es hoy por hoy líder, corazón y alma de este equipo y ella fue la gran responsable de que el equipo salmantino se vaya al parón liguero en el liderato. Excelso su partido. Perfecta la primera parte, sin error, fundamental sus puntos en el despegue final. Si no salió a hombros de Würzburg es porque ningún aficionado -salvo en momentos puntuales sigue sin ser la caldera que era menos para Miranda-, se atrevió a echarse a la pista y sacarla así por la puerta.

 

Perfumerías Avenida quiso salir a mandar desde el comienzo pero se encontró con un Campus Promete respondón que al triple de Liston respondía con otro de Tudanca e incluso se ponía al frente del marcador. Avenida intentaba provocar el error de su rival con cambios defensivos, de zona a individual, y creaban algún problema al ataque. De hecho pegó un primer tirón con siete puntos consecutivos que le permitían doblar a su rival, 14-7, tras triple de Marginean.

 

Pero Campus, sin nada que perder, jugaba sin complejos, arriesgando en tiros exteriores que entraban y permitían poner el empate a 14 en el luminoso. Fundamental poder responder a ese parcial y ahí la que cogió la responsabilidad fue Domínguez con cinco puntos seguidos en 20 segundos que provocaban tiempo muerto con apenas tiempo para dos acciones antes de finalizar el primer parcial, 20-16, para las charras.

 

Perfumerías Avenida buscaba a sus pívots e intentaba apretar atrás lo que le permitió iniciar el segundo cuarto con cuatro puntos seguidos y alcanzar su máxima hasta entonces, 24-16.

 

Lo que no conseguía el equipo salmantino era despegarse mucho más porque cada vez que erraba un ataque –generalmente con pérdidas arriesgando en el pase-, no completaba una buena defensa y aparecía un tiro liberado, funcionaba la mano sin presión de las jugadoras del equipo riojano.

 

Astou defiende ante Molina (Foto: Cristian Martín)

 

De hecho de nuevo volvieron a ponerse a tiro, 24-21, para forzar a Miranda a pedir tiempo muerto que no fue solución. Más bien al contrario. Dos triples de Campus le dieron el mando, 26-27, tras un robo y triple que llevó el nervio a una grada que, en algunas zonas, está más por el pito que por el ánimo. El equipo caía en esa fase de atasco mental que tanto daño ha hecho en otros partidos así que tocaba dar por finalizado el descanso de Silvia Domínguez y devolverla a la pista. Preocupante que no se encuentra o no haya una fórmula para que la base tenga un respiro.

 

La capitana de nuevo cargó con toda la responsabilidad con tres acciones espectaculares que acabaron con tres canastas y le permitieron irse al descanso por delante, 36-32. En los guarismos de la capitana ni un fallo en tiros de dos, con 6 de 6, ni en tiros de tres, 1 de 1, además de una asistencia y tres rebotes.

 

En esos seis puntos de ventaja se mantuvo buena parte del último parcial, con más errores que acciones de mérito real de unas y otras. Si una cosa se veía clara es que Avenida podía ser muy superior con sus pívots, pero dentro de la zona, mientras ellas se empeñaban en el 70 por ciento de los ataques en moverse por fuera. Quizás tenga que ver el hecho de que por mucho que las peguen no hay forma de sacar una falta y optan por evitar los golpes.

 

La ventaja no era garantía de nada y de hecho, con dos triples consecutivos de Thian y Molina, el partido se volvió a poner en un puño. Tres puntos arriba antes de iniciar el último parcial, 47-44. 

 

Jacki Gemelos, que jugó infiltrada por petición propia (Foto: Cristian Martín)

 

Buen inicio con robo y canasta fácil de Vitola aunque sobrevino el problema de la cuarta falta de Marginean a la que casi le sancionaron respirar, así que había que seguir defendiendo sin la mejor arma en esa parcela. Un triple de Gemelos, pidió ella misma que la infiltraran para poder jugar, para poner el 54-46 permitía coger aire.

 

Bien Vitola en esos minutosaprovechando su superioridad física y con un triple de Silvia se superaban por fin los diez de renta, 59-48. Los puntos de la base resultaron fundamentales en ese tramo final en el que Campus se lanzó a muerte, arriesgó porque no tenía faltas y achuchó pero no evitó lo que no podía acabar de otra forma que con una victoria con la que honrar el partido de Silvia..

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