Silvia Clemente: "Las anunciadas lluvias para el 20 de mayo serán determinantes para el cereal"

Clemente, consejera de agricultura

"No podemos dar datos todavía ni de cosecha ni de valor porque queda el mes de mayo y lo que suceda en los próximos días va a ser fundamental para decidir que la cosecha sea más o menos voluminosa", dijo.

La consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, se ha mostrado convencida de que las anunciadas lluvias a partir del 20 de mayo en Castilla y León serán "determinantes" para conocer la evolución de la cosecha de cereal en la Comunidad Autónoma, afectada en estos momentos por las "altísimas temperaturas" de abril y mayo y por la escasez de precipitaciones.

    

En declaraciones a los medios de comunicación con motivo de la festividad de San Isidro, patrón de los agricultores, Clemente ha insistido en que esas posibles precipitaciones anunciadas por la Aemet a partir del 20 de mayo serán "fundamentales" para saber cómo será una cosecha de cereal que ya está "seriamente afectada" en la zona sur de la Comunidad.

  

"No podemos dar datos todavía ni de cosecha ni de valor porque queda el mes de mayo y lo que suceda en los próximos días va a ser fundamental para decidir que la cosecha sea más o menos voluminosa", ha precisado la consejera al respecto.

  

Dicho esto, ha reconocido que la evolución del campo en Castilla y León hasta el momento ha estado "muy marcada" por esas "altísimas temperaturas" del mes de abril y mayo, superiores a la media de los últimos años (entre 3 y 5 grados más en abril) , y por una escasez de precipitaciones que han contribuido, a su vez, a que haya una mayor presencia de enfermedades y de hongos en los cultivos.

  

"Por lo tanto, ahora mismo hay zonas, sobre todo en el sur, que están seriamente afectadas por esta climatología", ha admitido al mismo tiempo que ha abogado por esperar a ver lo que sucede con esas lluvias anunciadas para este mismo mes.

  

Por otro lado, Silvia Clemente ha aprovechado la ocasión para significar los datos sobre siembra de remolacha, uno de los cultivos que ha experimentado un incremento con 3.000 hectáreas más (26.000 en total), lo que supone "una buena señal" de la apuesta por un cultivo que también va a estar "muy determinada" por las ayudas asociadas que va a recibir los remolacheros para poder superar la dificultad que tiene este cultivo.

   

 En este sentido, ha trasladado su deseo de que esas ayudas permitan trabajar mejor en la definición de un marco estratégico para apoyar este cultivo, "pero a partir de un incremento de la superficie", ha insistido.