Silván respaldado, Mañueco de 'correpasillos'

Antonio Silván y Fernández Mañueco, alcaldes de León y Salamanca

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, respaldó ayer en el Hotel Ritz de Madrid al alcalde de León, y no sólo con su compañía como presentador, sino con un claro y rotundo "soy partidario de Antonio Silván'. Frase que encajó con gesto hierático el eterno aspirante, Alfonso Fernández Mañueco, que se pasó todo el acto a la sombra del vicesecretario popular Martínez Maíllo.

Ayer fue sin duda un buen día para Antonio Silván, alcalde de León, que se presentaba en Madrid como protagonista del ciclo de conferencias 'Smartcity. Foro de la Nueva Ciudad'. Lo hacía arropado por el mismísimo presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que actuó como presentador-introductor de la conferencia de Silván. Pero la corte de compañeros de partido y amigos de Silván se extendió mucho más. La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáez de Santamaría, la ministra Ana Pastor, la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, la vicepresidenta de la Junta y portavoz Rosa Valdeón, los vicesecretarios Pablo Casado y Fernando Martínez Maíllo, y un largo etcétera de cargos populares quisieron estar en el Hotel Ritz al lado de Silván.

 

Entre ellos se encontraba, aunque bien sabido es que no era plato de buen gusto para él, el alcalde de Salamanca y secretario regional del PP, Alfonso Fernández Mañueco, quien no sólo tuvo que tragarse la amarga sensación de que a Silván se le quiere y respeta en el partido a todos los niveles, sino que hubo de encajar un dardo que no se esperaba y se pasó todo el acto vagando a la espalda de Martínez Maíllo sin encontrar buen acomodo en ninguno de los corrillos típicos de este tipo de eventos. La primera la recibió en la frente: "Soy partidario de Antonio Silván", respondía entre capotazo y capotazo Juan Vicente Herrera a preguntas de los presentes sobre su futuro y presumible relevo al frente de la Junta. El eterno aspirante, Fernández Mañueco, a pocos metros, recibía el derechazo con gesto adusto y doliente, como quien en ese momento ve, por enésima vez, su castillo de naipes derrrumbado, según ha podido saber este Rumorista.

 

Todo el acto estuvo regado de alabanzas y reconocimiento al alcalde leonés,que no sólo brilló por la cantidad y representatividad política de quienes no quisieron perderse el acto, sino porque se le pone como ejemplo de gestor solvente, y alguien a quien su particular visión de la política le permite definir con claridad, con proyectos y agenda, la visión que tiene para León. Algo que, obviamente, también alimentó ayer la envidia insana y la frustración de su homólogo salmantino.

 

Fernández Mañueco tuvo un mal día, y debió además de acabar agotado de hacerle el pasillo a su vicesecretario preferido, Martínez Maíllo, de quien no se despegaba ante la imposibilidad de encajar en ánimo y conversación en muchos de los corrillos que se configuraron tras la conferencia de Silván. Una lástima, muy clarificadora, que la figura política del alcalde de Salamanca esté pasando por sus momentos más bajos, pues nadie conoce si su proyecto político para la ciudad va más allá del 'yo soy el alcalde' y su edulcorante y constante empeño en aparecer en todas las fotos que día tras día le publican sus 'medios amigos', como él mismo los define.