Siete de cada diez castellanos y leoneses consumen cafĂŠ a diario

El consumo moderado de cafĂŠ puede desempeĂąar un papel protector frente al riesgo de padecer Parkinson y Alzheimer, algunos tipos de cĂĄncer o diabetes

El 80% de los castellanos y leoneses comienza el día con una taza de café. El café se asocia con el momento de despertarse por las mañanas e incluso el 51,5% de los encuestados reconoce que “no es persona” hasta que no se la toma. De hecho, el café del desayuno es al que más costaría renunciar a los habitantes de la región, según sostiene el 52% de los encuestados. Tras el desayuno, la sobremesa es el segundo momento del día preferido por ellos para degustar un café. Concretamente, el 79,5% toma café después de comer.

 

La media nacional de consumo de cafĂŠ estĂĄ entre una y tres tazas al dĂ­a. En el caso de Castilla y LeĂłn, el 41% de los encuestados toma entre una y dos y el 31% entre dos y tres, sin diferencias significativas por sexo. La franja de edad en la que se registra un mayor consumo de cafĂŠ en la regiĂłn estĂĄ entre los 35 y los 45 aĂąos. El 90% de los castellanos y leoneses de esta edad consume cafĂŠ habitualmente y el 74% toma mĂĄs de dos tazas diarias (el 39% entre 2 y 3 cafĂŠs, el 22% entre 3 y 4 y otro 13%, mĂĄs de 4).

 

Pero, ÂżcĂłmo les gusta el cafĂŠ? En el desayuno, la mayorĂ­a (el 74% de las mujeres y el 72% de los hombres) lo prefiere con leche, pero los gustos son diversos y en la sobremesa se abre el abanico de opciones. El 42% de las mujeres lo prefiere con leche, frente al 26% que lo toma solo y el 25% que lo toma cortado. La mayorĂ­a de los hombres se decanta por el solo (el 45%, frente al 26,5% que lo toma cortado y el 17% que lo toma con leche ). Eso sĂ­, entre dulce o amargo los castellanos y leoneses lo tienen claro y la inmensa mayorĂ­a toman el cafĂŠ edulcorado con azĂşcar (71%) o sacarina (15%).

 

Una bebida social

 

La encuesta ha puesto de manifiesto el carĂĄcter socializador del cafĂŠ. Los castellanos y leoneses asocian una taza de cafĂŠ a momentos de tertulia, como la sobremesa (el 94% de los encuestados) o una charla entre amigos (el 82%). El 60% de ellos no concibe una buena sobremesa sin una taza de cafĂŠ.

 

Además, el 86% de las mujeres y el 83,5% de los hombres reconocen que utiliza la expresión “quedar para tomar un café” independientemente de que luego pidan esta bebida o no, sobre todo a partir de los 55 años.

 

CafĂŠ y estado de alerta

 

Los efectos estimulantes del cafĂŠ son bien conocidos por la mayorĂ­a de los encuestados. El 82% reconoce como cierta la afirmaciĂłn de que el cafĂŠ mejora el estado de alerta y la capacidad de concentraciĂłn y, de hecho, ademĂĄs de lo placentero de su aroma y su sabor, entre las razones de consumo los entrevistados seĂąalan que el cafĂŠ les ayuda a despertarse por las maĂąanas (39%) y a concentrarse y mejorar su rendimiento intelectual (13,5%).

 

La mayoría de los consumidores ven en el cafÊ un aliado que les ayuda a desempeùar mejor tareas del día a día, como estudiar, conducir o trabajar: 3 de cada 10 encuestados sostiene que no puede comenzar a estudiar sin una taza de cafÊ en la mesa;  7 de cada 10 afirman que, cuando conducen, el cafÊ les ayuda a mantenerse alerta y a estar mås atentos a la carretera; y 5 de cada 10 reconocen que, en el trabajo, cuando tienen que concentrarse, el cafÊ les ayuda a rendir mejor.

 

CafĂŠ y salud

 

La mayoría de los castellanos y leoneses saben que el consumo de café tiene efectos sobre la salud. Sin embargo, el estudio revela un desconocimiento generalizado de los efectos concretos que el café puede tener en el organismo. A nivel popular se conoce su capacidad antioxidante -el 66% de los encuestados sabe que el café es una fuente importante de antioxidantes en la dieta diaria-, pero pocos son los que saben que el café puede desempeñar un papel protector frente al riesgo de desarrollar varias enfermedades. La mayoría de los encuestados desconoce que, según las evidencias científicas más recientes, el consumo moderado de café se asocia inversamente con el riesgo de padecer Parkinson y Alzheimer (conocido por el 31% de los encuestados), algunos tipos de cáncer (conocido por el 31,5%) o la diabetes (sólo conocida por el 18%). “Son varios los compuestos del café que presumiblemente tienen efectos beneficiosos en la salud, pero el más estudiado hasta la fecha es la cafeína, considerada como la mayor responsable de la neuroprotección asociada a su consumo regular”, señala Rafael Franco, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Barcelona y portavoz científico del Centro de Información Café y Salud.

 

Por otro lado, y contrariamente a la creencia mĂĄs extendida entre la poblaciĂłn, las evidencias cientĂ­ficas disponibles seĂąalan que el consumo de cafĂŠ es un hĂĄbito cardiosaludable. La mayorĂ­a de estudios prospectivos y ensayos clĂ­nicos realizados hasta el momento no observaron una asociaciĂłn entre consumo moderado de cafĂŠ y enfermedad coronaria ni mayor riesgo de hipertensiĂłn arterial. Sin embargo, 6 de cada 10 encuestados desconocen esta conclusiĂłn.

 

3 de cada 4 encuestados consideran que el consumo moderado de cafĂŠ es un hĂĄbito saludable. Sin embargo, sĂłlo el 4% sabe que 3 o 4 tazas diarias es lo estipulado por la comunidad mĂŠdica como consumo moderado. La inmensa mayorĂ­a (el 91%) de los entrevistados creĂ­an que el lĂ­mite estaba entre 1 y 2 o entre 2 y 3 tazas al dĂ­a.