¡Sí, sí, sí, este año sí!

Perfumerías Avenida se impuso ayer en el duelo más bonito y emocionante que se puede ver en la Liga femenina a Ros Casares Valencia en un encuentro que no se decidió hasta los últimos diez minutos.
Isabel de la Calle

Con el público completamente volcado con su equipo y llenando hasta la bandera el pabellón municipal de Würzburg, Avenida logró la segunda victoria en lo que va de temporada ante su gran verdugo histórico.

Las charras, dirigidas por Lucas Mondelo, firmaron un inicio bastante pobre, ya que se contagiaron del ritmo de juego lento que propuso el Ros Casares de Jordi Fernández. Con un tanteo bajo (sólo sumaron 10 puntos en los primeros diez minutos), Perfumerías Avenida se dio cuenta a tiempo de que sus opciones pasaban por cambiar el ritmo del partido y subir la anotación del marcador de Wüzrburg.

En este primer cuarto, además, Valencia sujetaba con inteligencia a las dos postes charras que pueden marcar diferencias en cualquier partido. De hecho, Erika no logró sus dos primeros puntos de canasta en juego hasta el último cuarto. Sancho Lyttle, por su parte, tardó nueve minutos en lograr su primera canasta.

En el segundo cuarto, Avenida espabiló desde el inicio sumando un parcial de 8-0 que le colocó por primera vez por delante (18-16) desde el 5-2 inicial.

Arrancando desde una buena defensa, las salmantinas sumaron sus primeras canastas de valor. Montañana –extramotivada en este encuentro– se lucía en tareas defensivas, mientras Mondelo hacía jugar durante muchos minutos a Domínguez y Xargay al tiempo. La mejora de esta aportación llevó a que Ros sumara 12 pérdidas al descanso por siete de las locales. Igualmente, el porcentaje de dos de las valencianas bajó al 28 por ciento (6/21), mientras que el de las perfumeras se quedó en el 41 (9/22).

Antes del descanso, el único pero que poner a las azules fue la segunda falta de Erika de Souza, que conllevó una técnica a Lucas Mondelo.

En estos minutos, la única jugadora de RosCasares que hacía verdadero daño a la defensa charra era Katie Douglas, muy acertada tanto cerca del aro como desde la línea de 6,75 metros.

En la segunda mitad, la consigna para las charras fue la misma: Defender fuerte y correr, volcándose las jugadoras en las diferentes defensas planteadas por Mondelo.

Pero, como es lógico, una plantilla de la calidad de la del Ros Casares no se dejó ir el encuentro en ningún momento y ambos entraron el último cuarto apenas separados por tres puntos (52-49). Sin embargo, en los diez minutos finales emergieron las figuras de dos ex del equipo che. Y es que no hay mejor cuña que la de la propia madera. Belinda Snell y Erika de Souza fueron las que llevaron a la tumba a Ros con 11 y 10 puntos en el último cuarto, respectivamente.

Una victoria que no da un título, pero de la que ambos equipos pueden acordarse antes del partido de la segunda vuelta.