“Si el presupuesto se reduce este año, habrá que cerrar la puerta”

La demora de los presupuestos de la Junta hace que el futuro de las Cámaras Agrarias se desconozca

El futuro de las Cámaras Agrarias está en el aire a la espera de conocer los presupuestos de la Junta de Castilla y León, que se demoran ya varios meses, con la incertidumbre que este hecho genera en todos los sectores económicos, también en el agroganadero.

Y las Cámaras Agrarias forman una parte muy importante entre los agricultores y ganaderos de la provincia y la Comunidad debido a la gestión que hacen del patrimonio y de las necesidades de los mismos a través de las Juntas Agropecuarias Locales, con un total de 296 en el territorio salmantino.

Por ello, Vicente de la Peña, presidente provincial de Asaja y de la Cámara Agraria, tiene una cosa muy clara: “Si el presupuesto de la Junta para las Cámaras se reduce, habrá que cerrar la puerta de manera definitiva porque no podremos soportar la situación”, señala.

Para De la Peña, las Cámaras Agrarias forman una parte “esencial dentro del sector porque gestionan el patrimonio de los agricultores y ganaderos a través de las Juntas Agropecuarias Locales, con un total de 296, que se gestionan por sí mismas en muchos aspectos”, señala De la Peña.

Algunos de ellos son el arreglo de caminos agrícolas para el acceso a las distintas fincas, contar con maquinaria o aperos de labranza para distintas labores o el hecho de poder gestionar la báscula de cada localidad para poder pesar el ganado o remolques de cereales para poder ejecutar las operaciones correspondientes.

Así, el presupuesto de la Cámara ascendía en 2010 a 384.000 euros, mientras que en 2011 se redujo más de un 30% hasta los 286.000 euros. “Con este dinero ya hemos pasado dificultades pero hemos conseguido sobrevivir, pero con menos es imposible”, señala De la Peña.

A esto hay que sumarle “la promoción que se hace de los productos de la tierra, así como los distintos acuerdos con la Diputación y el Irnasa para el análisis de los cereales, por lo que la permanencia de estas instituciones es primordial”, concluye De la Peña.