Sergio Dalma: “Se está notando que a los políticos les da igual todo y, desde luego, con la música hacen oídos sordos”

El artista ofrecerá un concierto el día el 22 de noviembre en el 'Centro de Artes Escénicas y de la Música' de Salamanca, en su gira 25 aniversario. Hemos charlado con él sobre asuntos tan dispares como su carrera, el IVA cultural, los 'talent shows' o la soberanía catalana.

Sergio Dalma, cuyo nombre de nacimiento es Josep Sergi Capdevila, es, sin lugar a dudas, uno de los mejores cantantes de España. Ha conseguido hacer sold out en Salamanca con motivo de esta exitosa gira por el 25 aniversario de su carrera, que le ha llevado a tocar por toda la península y parte de América, y en la que presenta su último disco, Cadore 33.

 

He escuchado alguna vez que, por ejemplo, las mejores voces del pop español son Carlos Tarque (M-Clan) y Sergio Dalma. ¿Crees que es así?

 

Yo me considero un intérprete. Una de las mejores voces, pues no lo sé, sobre eso debe pronunciarse el público. Pero bueno, si llevo 25 años en esto, por algo será, ya después de tanto...

 

Ya que no sueles componer, me gustaría saber la canción que más te representa cuando cantas. ¿Has encontrado un My Way, como Frank Sinatra?

 

(Risas) A lo mejor si preguntas al público te diría Bailar pegados, porque fue la más mediática. Es difícil quedarse con un tema. También me siento muy identificado con cualquiera de Via Dalma, porque me acompañaron desde la infancia. Aunque Solo para ti o Bailar pegados son las canciones que en todos estos años no he podido dejar de cantar, así que me representan bastante.

 

"Con 'Bailar pegados' tuve la sensación de que la gente no me dejaba crecer"

Y, precisamente, Bailar pegados se convirtió en un clásico instantáneo. ¿Crees que después incluso te impidió evolucionar, que te dejó demasiado atado a ello?

 

Honestamente, hay un antes y un después de Bailar pegados. Lo que pasa es que también tuve la sensación, efectivamente, de que la gente no me dejaba crecer, no me dejaba salir de ese entorno, de esa canción. Pero, afortunadamente, han pasado los años, he seguido haciendo discos y, sigue estando ese tema, pero he podido ir haciendo cosas nuevas, aunque, desde luego, le debo mucho a esa canción.

 

A raíz de esto se puso la etiqueta de cantante romántico, pero también hay rock y soul en tus conciertos. Me gustaría saber tus referencias también dentro de esos otros tipos de músicas.

 

Hombre, yo nací en plena época de los Beatles, con lo cual siempre he sido muy seguidor de ellos. Luego yo escuché mucha música italiana en casa de mis padres, de hecho, esos dos discos de Via Dalma fueron un poco un homenaje a esa época, porque de alguna manera lo mamé y siempre he seguido muy de cerca la música italiana, con lo que es una de mis grandes influencias.

 

sergio dalma¿Y dentro de la música negra americana?

 

También he seguido de cerca de gente como Eric Clapton, y me gusta mucho el soul, artistas como Aretha Frankil o James Brown, quizás por el tipo de voz y por la forma de expresión.

 

Ahora que has abrazado la música italiana de tal manera, ¿qué es lo que te ha ofrecido que, tal vez, los compositores españoles no han sabido darte?

 

No, no, evidentemente que también puedo seguir la música en castellano y hay cosas que me interesan. Pero quizás es lo que comentaba, que cuando se escuchaba en casa me llamaba la atención esas voces. Siempre me sorprendían las melodías y la forma en que las tratan en Italia, pero, sobre todo, la forma de interpretarla. Creo que son grandes voces y grandes intérpretes.

 

¿Y crees que le debes a estas canciones clásicas italianas una segunda juventud?

 

Fueron dos discos muy éxitosos y, de hecho, me entró un poco ese pánico como con Bailar pegados. Después de vender tanto, ¿qué coño hacemos, no? Había que enfrentarse de nuevo a ese desafío de un disco con canciones inéditas, que siempre es apetecible y, como músico, lo deseaba. Pero sí, me aportó estar en muy buen lugar y muchas ventas. Es algo que pasa y hay que seguir creciendo. Hoy en día tienes un éxito pero todo es como muy efímero, pasa muy rápido, demasiado rápido.

 

Entones, ¿seguirás apostando por ahí o después de ese vértigo tienes pensado romper un poco esa línea?

 

No, de hecho he seguido con el mismo productor en el último disco Cadore 33, con Claudio (Guidetti), porque me apetecía hacer disco inédito con él, lo he disfrutado. Aunque al final lo que importa son las canciones que me dan los autores, son las que marcan, y siempre gusta trabajar con gente nueva, que aporta frescura, pero el tratamiento que le da Claudio sí me gusta y, de momento, no lo he cambiado.

 

Llevas ya 25 años. ¿Se hace muy largo? ¿Quizás hubo momentos en los que pensaste en dejarlo?

 

No, eso no, nunca. Lo que sí que es verdad es que ha habido momentos en los que no me he sentido arropado o no se ha desarrollado la carrera como yo esperaba. Me he sentido bastante solo en ese aspecto. Pero bueno, yo siempre he tenido fe en mí, he sido un luchador, un currante, y tarde o temprano tienen que llegar los frutos.

 

Llevas ya casi un año de gira. ¿Qué balance haces? Supongo que descansarás una temporada cuando termine.

 

Bueno, aún queda hasta marzo, abril, con lo que va a ser más de un año sin parar. Es una gira tremendamente larga con motivo de este 25 aniversario, porque pensamos que tenía que ser así. Hemos estado en México justo antes de aquí, de Salamanca, y en enero volvemos a Argentina. Ha sido muy positivo.

 

Pero está claro que necesito espacio para volver a preparar un proyecto, y también hay que dejar descansar un poco a la gente que está conmigo.

 

Vamos al panorama musical actual. ¿Qué me dices del IVA cultural?

 

Lo del IVA cultural ha sido cancerígeno para nosotros. Este es un país en el que estábamos acostumbrados a acudir a los conciertos de forma gratuita, y cuando conseguimos que la gente empiece a pagar una entrada, nos suben el IVA. Eso es matador, y si lo comparas con el resto de países de Europa, es una vergüenza.

 

Con estas cosas da la sensación de que los políticos les da igual todo, evidentemente se notando estos días. Pero con la música, desde luego, hacen oídos sordos.

 

sergio dalma¿Es más difícil comenzar para un músico ahora que hace 25 años?

 

Yo considero que antes la industria discográfica sí daba más oportunidades, y que todo esto ha cambiado. Pero no quiero dar un mensaje pesimista a la gente que está luchando para hacerse un hueco, porque hay otras vías. Está Internet, como vemos con el caso de Pablo Alborán, que así explotó. También se está apostando por los talent shows que hay en televisión, en los que la gente joven y con talento tiene un escaparate para darse a conocer. Donde hay talento, hay que intentar sacarlo para adelante como sea.

 

Y tú, que comenzaste curtiéndote en orquestas hasta que llegó el éxito, ¿cómo ves este tipo de programas?

 

Yo, desde luego, si en esa época hubiera existido un programa de estos, me habría presentado. Claro, tú tienes una base trabajando en orquestas, pero, quieras o no, es una ventana que tienes para asomarte y, sobre todo, estamos hablando de música en televisión, y eso es muy importante.

 

"A Salamanca llego con la responsabilidad de que la gente salga contenta. Agotar las entradas en los tiempos que corren anima aun más" 

¿Qué recuerdo guardas de Salamanca y su público?

 

La verdad que muy buen recuerdo de todas las veces que hemos estado allí tocando y en los actos promocionales. Además, conseguir un sold out con los tiempos que corren anima aun más. Ahora me toca la responsabilidad de que la gente salga contenta y, cómo no, me apetece festejar este 25 aniversario con la gente de Salamanca.

 

¿Qué le espera a los salmantinos que se acerquen al Centro de Artes Escénicas y de la Música para verte?

 

Este año el espectáculo en una clara apuesta por este nuevo trabajo, Cadore 33, pero lógicamente, también repasaremos trabajos de mis comienzos y de Via Dalma. Canciones como Bailar pegados o Esa chica es mía, que evidentemente, hoy suenan diferente porque se han hecho nuevas versiones y que han recibido un tratamiento especial para que siempre suenen frescas.

 

Por último, con todo el tema de la cuestión catalana tan presente en el día a día, quería saber si a ti, precisamente, se te ha increpado por haberte cambiado el nombre y por haberte castellanizado, de alguna manera.

 

Bueno, yo nunca me he castellanizado. Realmente sigo hablando en catalán, aunque llevo 23 años viviendo en Madrid. Siempre he recibido un cariño y un respeto hacia mi persona defendiendo que soy catalán y mi catalanidad, y soy catalanoparlante como lengua materna.

 

Respecto a lo que está pasando, creo que falta y ha faltado un diálogo. Yo estoy a favor de que el pueblo se pueda expresar. No soy partidario de la independencia, pero parece que solo se están pronunciando los políticos, y creo que lo que hay que hacer es dejar que se pronuncie el pueblo.

 

¿No has sentido ningún mal gesto hacia ti, entonces?

 

No, no, porque además nunca me he ocultado. No hay que renegar de tus raíces y, por supuesto, hay que respetar a todo el mundo.