Serbia deslumbra y sufre para estar en la final

Milos Teodosic

La selección de Serbia se ha convertido en la segunda finalista de la Copa del Mundo de baloncesto, que se está celebrando en España, después de superar en la semifinal de Madrid a Francia (85-90) en un partido que dominó durante 30 minutos y en el que supo sufrir al final para conseguir alcanzar el partido por la medalla de oro.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

FRANCIA: Heurtel (12), Batum (35), Gelabale (2), Diaw (13) y Lauvergne (-) --quinteto inicial--; Diot (2), Kahudi (-), Jackson (3), Fournier (10), Pietrus (-) y Gobert (4).

 

SERBIA: Markovic (11),Teodosic (24), Kalinic (8), Bjelica (10) y Raduljica (11) --quinteto inicial-- Bogdanovic (13), Krstic (11), Simonovic (2), Jovic (-), Katic (-) y Bircevic (-).

 

PARCIALES: 15-21, 17-25, 14-15, 39-29

 

ÁRBITROS Maranho (Brasil), Christodolou (Grecia) y Alejandro (Argentina). Sin eliminados por faltas.

 

PABELLÓN: Barclaycard Center. 13.470 espectadores.

La del domingo será la primera final para los serbios desde que compiten con esa denominación pero la novena -cinco títulos- cuando lo hacían como Yugoslavia. Será el del domingo el partido más importante de la generación balcánica que irrumpió en el Eurobasket de 2009 y que se había perdido en los últimos años.

 

Este viernes, en Madrid, Serbia volvió por sus fueros gracias a una exhibición de Milos Teodosic, autor de 24 puntos, primero y de carácter colectivo después. El genio 'Plavi' se exhibió en la primera parte y su equipo supo aguantar el impresionante último cuarto francés, que apretó hasta el instante final a Serbia.

 

Con un tiro libre del base del CSKA y una canasta de Markovic, Serbia coronó un parcial de 0-11 que le dio su primera ventaja seria del partido (10-20, min. 9). Un triple de Nico Batum y una 'barrida' de Rudy Gobert a una entrada a canasta de Kalinic -muy incisivo en esta suerte del juego-, permitieron recuperarse a Francia, que cerró los primeros 10 minutos a solo seis puntos de Serbia.

 

El respiro de los de Vicent Collet duró lo que tardó en volver a activarse Milos Teodosic. El '4' balcánico encadenó un triple y una entrada a canasta en el primer minuto y medio de segundo cuarto y Raduljica le apoyó con dos tiros libres y un mate para que Serbia se colocase 15 arriba en el marcador (15-30, min. 13).

 

A partir de ese momento, y hasta llegar al descanso, la ventaja empezó a fluctuar, pero siempre en una franja entre 13 y 18 puntos, la máxima que llegó a tener Serbia en los primeros 20 minutos (25-43. Francia conseguía réditos y no despegarse del partido a base de empezar a dominar el rebote pero los de Djordjevic seguían teniendo a Teodosic, que cerró su colosal primera parte con 18 puntos.

 

La reanudación trajo consigo una reducción del ritmo anotador en ambos conjuntos. Serbia empezó a atacar con posesiones largas, a menudo gastando más de 20 segundos en sus ataques, con el objetivo de enfriar el choque.

 

Esa situación, unida a que Francia seguía sin estar acertado en el lanzamiento, evitó cualquier atisbo de reacción francesa de salida. Solo Batum veía aro con claridad, y la entrada en el juego de Nenad Krstic hizo que Serbia afrontara con un colchón de 15 puntos los últimos diez minutos de partido.

 

Pero Serbia empezó el parcial final despistada y Francia tiró de carácter y acierto exterior --hizo nueve triples en el último cuarto-- para, con tres triples de Batum, Diaw y Fournier, llevar el partido a un margen de cuatro puntos (61-65, min.35) que les metió definitivamente en la pelea por estar el domingo en la lucha por el oro.

 

Djordjevic reaccionó pidiendo tiempo y los suyos se activaron. En Francia, todo quedó en las manos de Batum, que finalizó su gran segunda parte con 25 puntos -35 en total-. El de los Blazers lideró a su equipo a un final agónico de partido para Serbia, en el que Heurtel tuvo en su mano dos tiros libres para colocar a su equipo a uno a falta de 18 segundos, pero falló uno de ellos y dejó la distancia en dos.

 

En el otro aro, Kalinic y Bjelica no perdonaron desde el 4'70 y a pesar de un último triple de Batum, Serbia consiguió alcanzar la final después de demostrar en el mismo partido que es capaz de deslumbrar con su juego y que sigue teniendo el gen ganador de toda la vida y sabe sufrir en los finales apretados.