SEMANA ESPECIAL. La plantilla descansará por primera vez tres días consecutivos tras el encuentro adelantado a mañana contra el Baracaldo

 
J.A.S.

Desde que he llegado al equipo, no hemos descansado dos días seguidos”, señala Carlos Pouso sobre el parón en la actividad de tres jornadas consecutivas que ha determinado para su plantilla tras la disputa del encuentro de mañana ante el Baracaldo. El Guijuelo accedió a la petición de cambio de horario formulada desde el conjunto vizcaíno, que acumula muchos encuentros por la disputa de la Copa Federación además de la competición liguera. Se entrenará al día siguiente del partido, el jueves, y no regresará al trabajo hasta el lunes día 5.
“Lo hemos hecho como un favor personal al otro club, pero también porque nos va a venir bien para descansar y para preparar el siguiente partido”, destaca el de Leioa. “No ver mi cara y que nos les de la matraca les va a venir bien a los jugadores”, asegura el preparador.

El buen momento del equipo, que ha sumado ocho de los últimos doce puntos posibles, permite afrontar lo que resta de temporada con menos ansiedad, aunque el técnico reconoce que “aún queda trabajo por delante. Los números son buenos y los firmo de ahora en adelante, peor tampoco podemos darle muchas más vueltas porque lo sumado, sumado está. Por ejemplo el Eibar ha conseguido sólo un punto de los nueve últimos posibles”. El próximo rival de los guijuelenses llega en una situación convulsa tra la destitución de Javier González Etxebarria y la llegada como su sustituto del ex-jugador de la entidad Mikel Agirregomezkorta.

El técnico, satisfecho
El técnico está satisfecho por el punto logrado por el equipo en su visita a Ipurua: “no tienes que ir fuera siempre a perder, esos partidos hay que prepararlos con el mismo mimo y la misma dedicación que los que jugamos en casa. No hay que tropezar en el Municipal, pero tampoco renunciar a nada cuando juegas fuera.