Se recupera el retablo del siglo XVI de la ermita de la Misericordia de Cantalapiedra

Cantalapiedra ha puesto en valor el primitivo retablo de finales del siglo XVI, que se encontraba oculto tras una estructura del siglo XVIII, y en malas condiciones de conservación. Se han invertido unos 9.000 euros aportados por los vecinos y fieles a través de la Cofradía

La restauradora cantalapetrense Marta Arroyo, junto a su compañera Marta Torre, han restaurado durante más de cuatro meses el primitivo retablo en yeso de la ermita de Nuestra Señora de la Misericordia que se encontraba oculto y olvidado. También se ha hallado el lugar original donde se colocaba la figurada de la Virgen de la Misericordia, que es del mismo período. 

 

También se han puesto en valor las pinturas murales del siglo XVII que adornaban las paredes del ábside y que desde un siglo después nadie había vuelto a ver. Precisamente en el siglo XVIII se construyó el retablo camarín, levantándose una falsa pared sobre la que irá el nuevo retablo de estilo churrigueresco. 

 

Se han puesto en valor algunos de los frescos como imágenes de las tres virtudes teologales como la fe, esperanza y caridad, además de una imagen de la virtud de la Misericordia. El proyecto total ha contempla una primera limpieza, asentado de policromoía, reconstrucción de los volúmenes, reintegración de imágenes y protección. 

 

Uno de los párrocos de Cantalapiedra, Tomás Gil, destacó la importancia de estos hallazgos ya que por ejemplo el retablo primitivo en yeso es uno de los pocos exponentes que aún existen siguiendo está técnica, y que recuerda al retablo de Juan de Juni de la capilla de los Benavente de Medina de Rioseco. 

 

Por su parte, la restauradora, Marta Arroyo, comentó que "el retablo estaba en muy malas condiciones". Además, explicó el trabajo que se ha realizado así como las investigaciones paralelas. Ahora, una futura restauración del retablo barroco del siglo XVIII concluiría la puesta en valor de este templo.