Se reanudan las obras en la isla del Soto entre las protestas de IU y Equo

Imagen de algunos de los árboles talados en la Isla del Soto de Santa Marta

Tras ser paralizadas por la justicia, los trabajos han vuelto a arrancar a pesar de la tala de árboles denunciada: se considera que los ejemplares talados no son autóctonos.

Las máquinas han reanudado las obras en la isla del Soto de Santa Marta después de que la justicia desestimara la petición formulada por IU para que se paralizaran por la tala de árboles que se estaba llevando a cabo. Una actuación que ha generado no solo la acción judicial de IU, sino la protesta de Equo, que considera que este no es el proyecto que se debe hacer para un lugar como la isla tormesina.

 

Izquierda Unida solicitó la paralización de las obras el pasado día 17 de abril a la espera de que la justicia se pronunciara sobre esta situación. El motivo, que las actuaciones no se estaban ajustado al proyecto aprobado y que se estaba procediendo a talar árboles autóctonos. Tras personarse IU en la obra para entregar el auto judicial en el que se ordenaba la paralización de la obra, los trabajas estuvieron parados unos días a la espera de una vista en Valladolid. La misma se produjo a finales de la semana pasada y determinó que la tala podía producirse porque no se trataba de especies autóctonas.

 

Con esta determinación se reiniciaron las obras no sin que hayan surgido más voces que consideran que no debería obrarse así. La última ha sido la de Equo, que ha manifestado su oposición "a este proyecto carísimo, carente de sentido y de necesidad, que pretende desnaturalizar y urbanizar uno de los escasos espacios de naturaleza que quedan en la ribera del Tormes en el área metropolitana de salamanca". Así lo expresa la formación en una nota de prensa.

 

Equo opina que construcciones como la plataforma para conciertos "no son una demanda social ni una necesidad urgente en Santa Marta", que para los pescadores se debería invertir en planes de conservación de las aguas, depuración, control de vertidos y de especies invasoras y que el carril bici es más necesario como proyecto que vertebre la capital con sus núcleos urbanos de la periferia. Por este motivo, opina que el proyecto "está cargado de ladrillo y hormigón" y es similar al que la Confederación y el Ayuntamiento de Salamanca, está llevando a cabo en las riberas del Tormes a su paso por Salamanca. "Ambos proyectos carecen de planificación, de consenso, de sentido común y tienen un claro afán electoralista. Un proyecto interesante, adaptado económicamente a los tiempos que corren de austeridad y que respete los valores naturales y ecológicos de los ríos y sus riberas será siempre lo que desde Equo defendamos", aseguran.