Se queda a medias

EMPATE. Buen partido del Salamanca, con un inicio fulgurante, gol de Miguel, bajón tras el tanto visitante y recuperación con argumentos en la segunda mitad.
DAVID GUTIÉRREZ

El nuevo Salamanca gira en torno al balón. Eso al menos sí quedó claro ayer. Los charros lo tuvieron, lo echaron de menos porque el Córdoba se lo quitó, lo volvieron a tener, y de nuevo lo echaron de menos cuando el colegiado pitó el final, porque quedó la sensación de que el Córdoba habría terminado por caer tarde o temprano si el árbitro hubiese alargado el partido unos minutos más. Empatar contra uno de los equipos que presenta sobre el papel uno de los mejores planteles no está tan mal. Por ahora, optemos por aferrarnos al optimismo porque se vieron detalles que invitan a ello. Falta rodaje, acoplamiento. Pero al menos se vio una idea global. Y eso, a estas alturas, cuando apenas ha transcurrido un mes y poco más desde el primer día de entrenamientos ya es para tenerlo en cuenta.

El ritmo inicial impuesto por el Salamanca, y seguido por el Córdoba, fue vertiginoso. De hecho, en los primeros diez minutos se contabilizaron al menos dos ocasiones claras para cada equipo y varias llegadas más a las áreas. Y en la primera, llegó el primero. Quique Martín, muy participativo desde la mediapunta, botó un córner que encontró la cabeza de Miguel García y después el fondo de las mallas. La estrategia, a las primeras de cambio, funcionó. Es noticia. La pasada temporada a la UDS le costaba un mundo marcar un gol a balón parado. Con el 1-0, el Córdoba intentó reaccionar pero se vio sorprendido por un Salamanca atrevido que pudo hacer el segundo sólo cinco minutos después en una excelente triangulación entre Quique Martín y Marcos Márquez que el asturiano, dentro del área y ante el portero, envió fuera.

Luego lo lamentaría, porque el equipo de Alcaraz se fue hacia arriba poco a poco, tomando confianza. Primero avisó con un cabezazo de Agus en un saque de esquina que salvó Kike debajo de los palos y luego llegó la acción del empate, pasado el cuarto de hora. Penalti de Kike, que arrola a Sesma, y el atacante se encarga de poner las tablas. Incluso pudo ser peor, porque un desajuste defensivo propició una llegada en tromba del Córdoba de la que salió un tiro al larguero de Usero. Quizás ese fue el hándicap de la UDS en los primeros minutos: demasiadas concesiones, mucho espacio sin ocupar en la zona defensiva. Fueron los peores minutos de la UDS.

Tras la fogosidad inicial, los dos equipos se dieron un respiro y redujeron una velocidad. El Córdoba estaba cómodo con el empate y le cedió el balón a la UDS, pero a los charros les costaba demasiado hacer las transiciones defensa-ataque de forma fluida. Lo conseguía por dentro, cuando aparecía Quique Martín, que lo intentó desde la frontal sin éxito pasada la media hora. Desde ahí, hasta casi rozando el descanso, los dos equipos apenas se metieron miedo y sólo un remate alto de cabeza de Moratón inquietó a Raúl Navas. El balón pasó a ser del Córdoba en los primeros compases del segundo periodo. La UDS esperaba agazapada y optó por la velocidad en la salida para sorprender. Pero no lo consiguió. En defensa, las dudas continuaban.

Cano optó por dar entrada a Perico por Miguel, con el tobillo tocado, para tener mayor posesión de balón en la zona ancha. Fue ganando en esa faceta el equipo y con las subidas de Arbilla y el desparpajo de Sarmiento empezó a crear peligro con mucha asiduidad. De hecho, el argentino sirvió un centro medido a la cabeza de Marcos Márquez, que remató y se topó con Navas en la misma línea de gol. Volvió a verse un buen Salamanca, con el balón siempre. Si lo tiene, sabe lo que hacer con él. Cuando no es suyo, lo pasa realmente mal.

Y el Salamanca acabó el partido haciéndolo suyo. La tuvo Marcos Márquez. Mejor decir que las tuvo, por el sevillano remató hasta cuatro veces entre los tres palos, pero sigue sin ver puerta. Su trabajo fue excelente, eso sí. En cuanto encuentre el camino al gol, le dará muchos puntos al equipo, porque si sus compañeros crean ocasiones y él las remata, al final acabarán entrando.

El nuevo Salamanca sumó su primer punto siendo mejor que el Córdoba, dejando la sensación de haber permitido que volasen los dos primeros puntos del Helmántico frente a un rival que vivió de un penalti y del rigor y el orden que caracterizan a los equipos de Alcaraz. Y en esta categoría, de esos equipos hay muchos. Así que habrá que saber lidiar con ellos.