Se muerden la lengua

El vestuario se ve perjudicado pero evita ahondar en la repercusión de las decisiones arbitrales en contra
TERESA SÁNCHEZ
Tan tópico como el “no hay rival pequeño” o “el gol va por rachas” es aquello de que “los árbitros unas veces te dan y otras te quitan” y a esta última frase, en muchos casos mordiéndose la lengua, se agarran varios jugadores del vestuario blanquinegro cuando se les interpela sobre si se sienten perjudicados por las decisiones de los colegiados.

Por ahora no se alza demasiado la voz, aunque sí que hay palabras que dejan entrever que empieza a haber cierto hastío por aquello de que esta campaña son notablemente más las decisiones importantes en contra que las que se han recibido a favor. Goles anulados en posición claramente reglamentaria –frente a Ponferradina y Elche–, expulsiones como consecuencia de tarjetas dudosas –ante Huesca o Villarreal– o que incluso después fueron retiradas –ante el Girona–, penas máximas no señaladas... Todo circunstancia del juego pero lo que quema en el seno de la entidad unionista es que casi siempre con la balanza inclinada en contra del equipo blanquinegro. Frente al Rayo la gota estuvo a punto de colmar el vaso y varios futbolistas mostraron su malestar al finalizar el encuentro, aunque con el paso de los días se prefiere optar por la cautela ante todo lo que queda de Liga por delante. Lo cierto es que si después del encuentro frente al Girona se estimaba que el equipo podía haberse dejado entre cuatro y cinco puntos por el camino, ahora esa cifra ha subido. Por ahora no se echan de menos pero quién sabe si será así a final de temporada.