Santibáñez de Béjar acoge el XVI Encuentro Comarcal 'En tu pueblo y en el mío'

Encuentro

Se reunieron alrededor de 110 participantes que disfrutaron de un día espléndido y soleado que obligó a pasear en mangas de camisa.

El XVI encuentro comarcal EN TU PUEBLO Y EN EL MIO  organizado por Cuaderno Entresierras y el Ayuntamiento de Santibáñez atrajo a Santibáñez de Béjar a 110 participantes que disfrutaron de un día espléndido y soleado que obligó a pasear en mangas de camisa. El encuentro se iniciaba con un minuto de silencio propuesta del alcalde por el atentado de París.

 

A las 10 de la mañana eran recibidos a la puerta del Ayuntamiento por el alcalde, Alejandro González Sánchez, quien dio la bienvenida a todos los presentes llegados desde Puente del Congosto, Gallegos de Solmirón, Hervás, Puerto de Béjar Santibáñez de la Sierra, Colmenar de Montemayor con su alcalde a la cabeza, Candelario, Endrinal, Los Santos, Fuentes de Béjar, Sequeros, Fuenterroble de Salvatierra, El Cerro, Valdelamatanza, San Miguel de Robledo, El Cabaco, un grupo numeroso de Salamanca y hasta de la provincia de Ávila, concretamente desde La Horcajada con su alcalde al frente.

 

Acto seguido el Ayuntamiento invitó a Café con pastas  y complementado por miel traída desde Endrinal por Teresa García de sus colmenas que s pudo degustar la calidad de su producto.

 

Pocos minutos después se iniciaba el recorrido para conocer Santibáñez de Béjar que al tener la carretera de Madrid en su parte inferior para el 90% de los asistentes era un gran desconocido. Fueron conociendo la historia del pueblo tras visitar la ermita de la Virgen de Valparaíso, que tras ser una villa romana, se convirtió en un cenobio durante 50 años con la repoblación y la talla románica muy restaurada pudo llegar desde el Monasterio de Valparaíso en Peleas de Arriba (Zamora) o de Santibáñez del Val (Burgos). No en vano en el Monasterio de Silos existe una talla en su museo que lleva por nombre La Virgen del Paraíso. 700 años de historia se centran en este lugar epicentro festivo cada primer fin de semana de octubre.

 

Desde allí se visitó el torreón medieval del siglo XIII, que perteneció al Marqués de Fuentesol (Casa en Ávila que conserva su palacio hoy en manos de la Junta de Castilla y León). Habla este monumento protegido y muy deteriorado de la repoblación, de la frontera entre los reinos de Castilla y León y de las guerras civiles de Isabel y la Beltraneja.

 

 

Las piscinas municipales fue la siguiente visita, que aunque marcadas por el otoño son un gran atractivo en los meses estivales  y un revulsivo económico para el pueblo. La parte superior del pueblo, el Barrio del Cabezuelo, sirvió para ver un barrio sencillo venido a más con casas nuevas y con magníficas vistas sobre el pueblo y el Valle del río Valvanera, así como las diferentes zonas arqueológicas que tiene el municipio y el gran Yacimiento del Cerro del Berrueco.

 

La fuente de la poza caliente en el Caño la Barra y el microclima de las Viñas fue un paso más camino del casco urbano lleno de casas señoriales de muleteros que con la primera guerra mundial vieron multiplicado por 10 su patrimonio. De ahí la explicación del desarrollo del municipio en cuanto a su casco urbano desde el siglo XIX, ya que con anterioridad fueron muchos años de oscurantismo y malas cosechas en un campo de encinas y granito, con algún que otro valle d prados. La Iglesia parroquial restaurada y ampliada entre los años 1956-59 fue otro atractivo que habla del incremento poblacional, hoy menguado. Las escuelas, el Centro parroquial en ruinas que hoy está en manos del Ayuntamiento a falta de una restauración costosa y emblemática que en 12 años ninguna corporación se ha atrevido a acometer, y que esta actual lo tiene como estrella.

 

Un grupo de vecinos y el alcalde hicieron posible este XVI encuentro que cambió la visión de un pueblo que todos tenían por no haber pisado sus calles y ser un lugar de paso. Todos los asistentes quedaron satisfechos porque la climatología hizo posible que el día  fuera más atractivo.