Santa Teresa fue enterrada un día que no existe en el calendario

La religiosa pereció el 4 de octubre y fue enterrada un día después. Curiosamente, esa jornada no fue 5 de octubre, sino 15 de octubre
Salamanca, especialmente Alba de Tormes, ya se prepara para los actos que conmemorarán en 2015 el quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, una mujer que marcó la historia del momento y cuyos restos descansan en la villa ducal.

Precisamente, Alba de Tormes fue testigo del fallecimiento de la religiosa, que se vio acompañado de un momento histórico, el cambio del calendario juliano al calendario gregoriano.

Tras la decisión del papa Gregorio XIII de cambiar el calendario juliano, que no se adaptaba de manera precisa a los tiempos marcados por los movimientos de la tierra alrededor del sol y que mantenía un desfase, a un nuevo calendario, el actual (conocido como gregoriano), que sí que se adaptaba a los tiempos del momento y que posibilitaba mejores ajustes.

Los expertos de la época decidieron modificar “las fechas” para cuadrar el cambio de uno a otro calendario, y pasaron en una noche del 4 de octubre al 15 de octubre, eliminando diez días de los almanaques.

Precisamente, ese cambio de fechas coincidió con la muerte de Santa Teresa, de ahí que la historia haya querido que muriese el 4 de octubre y fuese enterrada un día después, el 15 de octubre ( y no el 5 de octubre como hubiera sido lo normal).