SANTA MARTA DE TORMES. Las obras del entorno de la N-501 salen a licitación por 440.000 euros

A tres bandas. Entre el Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Castilla y León, gracias al Fondo de Cooperación Local.
E. BERMEJO

El Ayuntamiento de Santa Marta de Tormes ha sacado a licitación las obras de accesibilidad en el entorno de la N-501, en concreto, el primer desglosado, que afecta a la zona de la glorieta del Tormes. El importe del contrato asciende a 441.384,91 euros, de los que el Impuesto sobre el Valor Añadido asciende a 60.880,68; la forma de adjudicación será por procedimiento negociado con publicidad y la elección de empresa recaerá en la que presente la oferta económica más ventajosa.

El plazo de presentación de solicitudes finalizará el próximo día 9 de julio y el de ejecución se estima en tres meses aproximadamente. En cuanto a la inversión, se abonará con cargo a una partida que figura en el presupuesto municipal con aportaciones a cargo de la Diputación de Salamanca y la Junta de Castilla y León, que permiten financiar el contrato. Además, la obra a ejecutar está cofinanciada con cargo al Fondo de Cooperación Local del ejercicio 2010.

Mejora de ambas márgenes
Se trata de una operación conjunta entre el Ayuntamiento de Santa Marta de Tormes, la Diputación y la Junta de Castilla y León y afectará al tramo comprendido entre el puente de Pradillo, el del tren, hasta la glorieta del Tormes.

Estas obras suponen una mejora para ambas márgenes de la carretera y contemplan la construcción de aceras, además de ordenar aparcamientos y zonas verdes. El proyecto incluye, asimismo, la creación de un nuevo carril de servicio para acceder al hotel Emperatriz y al centro comercial Capuchinos.

Se trata de una obra importante, porque amortiguará bastante los atascos que se producen ahora. A esta zona se accederá a través de la propia carretera de Madrid, para incorporarse después al carril de nueva construcción que conducirá a la pequeña rotonda que hay frente a las viviendas existentes.

Por otra parte, se construirán aceras en ambos laterales, así como zona de aparcamiento, parterres intermedios y un paso de cebra, que no hay en la actualidad, para cruzar de una margen a otra y ralentizar la velocidad de los vehículos, ya que es una zona con mucha intensidad de tráfico. El Ayuntamiento baraja, asimismo, la posibilidad de instalar algún badén o semáforo, porque uno de los objetivos principales es ganar seguridad y que se pueda pasar a la otra acera sin riesgos y, por supuesto, mejorar los accesos peatonales, que ahora son de asfalto y hormigón, no de baldosa, como sería deseable.