Sanidad y Familia crearán unidades sociosanitarias en Valladolid y Segovia en 2013 y en otras cuatro provincias en 2014

Marcos y Aguado firman el convenio para crear unidades sociosanitarias
Las consejerías de Sanidad y Familia e Igualdad de Oportunidades pondrán en marcha antes que termine el año las primeras 50 plazas en unidades de convalecencia sociosanitaria en centros residenciales de personas mayores públicos de Valladolid (30) y Segovia (20) y extenderá este servicio a las provincias de León, Burgos, Palencia y Zamora a lo largo de 2014.

VALLADOLID, 5 (EUROPA PRESS)



Así lo han puesto de manifiesto los consejeros de Sanidad y Familia, Antonio María Sáez Aguado y Milagros Marcos, respectivamente, quienes han suscrito el convenio de colaboración por el cual se comprometen a crear estas primeras 50 plazas.

Además, el compromiso de ambas consejerías supondrá que se pondrán en marcha otras 77 plazas antes de que finalice el próximo año. En concreto, está previsto que en el primer semestre de 2014 se abran 57 plazas --31 en León y Ponferrada y 26 en Burgos-- y en el segundo otras 20 --once en Palencia y nuevfe en Zamora--.

De esta forma, Castilla y León contará antes de que finalice 2014 con un conjunto de 127 plazas en ocho unidades de convalecencia sociosanitaria, que podrían atender a aproximadamente 600 personas a lo largo de un año completo en residencias públicas de la Gerencia de Servicios Sociales o de las diputaciones provinciales.

El objetivo, ha explicado Milagros Marcos, es dar respuesta a las necesidades de castellanoleoneses que necesitan atención social y sanitaria con garantía de "continuidad absoluta". A este respecto, Sáez Aguado ha incidido en que se trata de proporcionar un proceso de atención más adecuado a los pacientes y permitirá reducir estancias inadecuadas en hospitales.

Así, se trata de reservar en residencias de personas mayores unidades específicas para que una persona en situación de dependencia con un proceso crónico de enfermedad o una patología asociada al envejecimiento reciba, una vez que está estable y a su salida del hospital, cuidados sociales y sanitarios de baja intensidad de forma simultánea mientras logra su recuperación o rehabilitación.

Esas personas, además, deberán presentar siempre necesidades sociales, bien porque necesitan cuidados que excedan de la capacidad de un cuidador, carezcan de un cuidador o residan en una vivienda con barreras arquitectónicas.

PACIENTES OBJETO DE ATENCIÓN

Podrán acceder, por tanto, a estas unidades, personas con incapacidad funcional severa que dificulte sus actividades básicas de la vida diaria, independientemente de la causa y sin posibilidad de mejora, y que precisen cuidados médicos o de enfermería de mayor intensidad que los prestados en el domicilio. También tendrán derecho aquellas personas con incapacidad temporal funcional secundaria por procesos neurológicos, traumatológicos, reumatológicos, cardiopatías o neumopatías, con posibilidad de mejora con tratamiento rehabilitador. En ambos casos, deberán tener necesidades sociales.

El acceso a estas unidades, tal y como han explicado ambos consejeros, se iniciará en los propios hospitales de referencia, donde se valorará la necesidad y la falta de apoyos sociales y se podrá recomendar a la persona acudir a una unidad de convalecencia sociosanitaria durante su recuperación. El tiempo de permanencia en la unidad será de dos meses, aunque puede ser ampliado por periodos no superiores a un mes, completando un total de hasta cuatro meses.

Durante ese periodo, los trabajadores sociales tramitarán el expediente de dependencia. Una vez cumplido ese plazo, y ya con la resolución del grado de dependencia que le corresponde, serán los trabajadores sociales quienes valoren el recurso social que mejor se acomode a las necesidades de la persona: volver a su domicilio, ayuda a domicilio, centro de día, centro residencial, etcétera, de manera que en todos los casos se les garantiza la continuidad de los cuidados, todo ello en un proceso con un continuo intercambio de información entre Servicios Sociales y Sanidad.

Este recurso, que será gestionado por la Gerencia Regional de Salud y por la Gerencia Regional de Servicios Sociales, no sólo ofrecerá garantías de una atención de calidad a las personas que lo precisen, más acorde con sus necesidades sanitarias y sociales, sino que supondrá una gestión más eficiente de los recursos disponibles, dado que una estancia en una de estas unidades resulta un 70 por ciento más barata que si permaneciera en un hospital de agudos tradicional.

En concreto, el consejero de Sanidad ha explicado que frente a los 420 euros de coste estándar por día de una hospitalización, el "plus" de atención sanitaria en estas unidades es de 35 euros.

Además, ha señalado que el ingreso en una de estas unidades de convalecencia sociosanitaria evitará estancias inadecuadas y prolongadas innecesariamente en centros hospitalarios sin que la situación clínica del paciente lo requiriera, ya que a veces el alta se demora por la situación social del mismo.

Por ello, los centros que cuenten con estas unidades tienen que cumplir con una serie de requisitos sanitarios específicos, de carácter técnico pero también con profesionales sanitarios determinados.

EXPERIENCIA PILOTO

Este compromiso llega después de que ambas Consejerías hayan pilotado con éxito, desde el 1 de agosto de 2012, este nuevo tipo de unidades en la residencia asistida para personas mayores 'La Rubia', en Valladolid. Durante ese tiempo han sido atendidas un total de 35 personas, con una estancia media de 80 días y un tiempo medio de acceso de siete días.

Durante su estancia en la unidad, se prepara el recurso social que mejor se adapta a sus necesidades para el momento en que reciba el alta en esta unidad. De esta manera, se tramita la solicitud como dependiente, de manera que el paciente recibirá los recursos que necesite, ha señalado Marcos.

Precisamente la consejera ha señalado que aunque las unidades sí son algo pionero en España, la colaboración y coordinación entre Servicios Sociales y sanitarios no es nueva y ya se inició hace diez años.

Sin embago, esta iniciativa es un paso más dentro del protocolo en materia de coordinación sociosanitaria que suscribieron la Consejería de Sanidad y la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades el 28 de octubre de 2011. Y todo en la búsqueda de soluciones que proporcione a la persona una atención más acorde a sus necesidades sanitarias y sociales, pero que también aporten una mayor eficiencia de los recursos públicos.

El convenio se enmarca dentro de la Estrategia de Atención al Paciente Crónico, cuyo principal objetivo es el de adaptar la atención sanitaria y social a la nueva realidad de la población de Castilla y León, en la que 1.145.000 personas están considerados como enfermos crónicos y requieren de una atención que nada tiene que ver con la que se presta a los que padecen procesos agudos.