Sanidad excluye del acceso a la reproducción asistida a mujeres solteras y lesbianas

Incluye dentro de sus criterios de inclusión solo a parejas integradas por mujer menor de 40 años y hombre menor de 55 años

El borrador presentado por el Ministerio de Sanidad al grupo de trabajo de la cartera común básica de servicios asistenciales de reproducción humana asistida (RHA), incluye dentro de sus criterios de inclusión solo a parejas integradas por mujer menor de 40 años y hombre menor de 55 años, lo que deja fuera de los mismos a mujeres solteras y parejas de dos mujeres.

 

Según se desprende del borrador, publicado por 'El País' este miércoles, los otros dos criterios de inclusión hacen mención también únicamente a parejas, señalando que para su acceso estas no deben tener un hijo común previo y sano y que la mujer no debe presentar algún tipo de patología en la que el embarazo pueda entrañarle un grave e incontrolable riesgo, tanto para su salud como para la de su posible descendencia.

 

Fuentes de Sanidad consultadas por Europa Press, han recordado que se trata un borrador que se elevará a las comunidades autónomas en el próximo Consejo Interterritorial del Sanidad el próximo martes, 23 de julio, y, por tanto, cualquier decisión saldrá tras el debate en dicho foro.

 

No obstante, sobre los criterios asistenciales, han asegurado que "antes, ahora y siempre se atenderá bajo criterios terapéuticos y preventivos", como ha ocurrido siempre.

 

En cuanto a los criterios de exclusión, el borrador, al que ha tenido acceso Europa Press, ciertamente no habla de parejas del mismo sexo ni de mujeres solteras, y sí expone 5 motivos por lo que no se podrá optar a estos tratamientos.

 

Así, será motivo de exclusión la esterilización voluntaria previa de cualquier miembro de la pareja; la existencia de contraindicación médica documentada para el tratamiento de la esterilidad; la existencia de contraindicación médica documentada para la gestación; la existencia de situación médica documentada que interfiera de forma grave sobre el desarrollo de la descendencia; y la incapacidad para cumplir el tratamiento por motivos relacionados con la salud, por motivos familiares o relacionados con el entorno de cualquier miembro de la pareja.

 

Por otra parte, para los tratamientos con carácter terapéutico, aquellas parejas que quieran optar al tratamiento además de cumplir con los criterios anteriores, deberá ser diagnosticadas de esterilidad tras haber realizado un estudio a ambos miembros de la pareja.

 

Y, Sanidad define la esterilidad o infertilidad como "la ausencia de consecución de embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales con coito vaginal sin empleo de métodos anticonceptivos".

 

Por lo tanto, según este texto, la parejas que quieran acceder al estudio de esterilidad para poder realizarse estas técnicas debrán haber tenido "deseo reproductivo no logrado tras más de un año de relaciones sexuales no protegidas salvo sospecha o diagnóstico clínico previo de esterilidad", y, reitera, "solamente si la pareja cumple los criterios necesarios para acceder a las técnicas de RHA".

 

Finalmente, el documento destaca que "se han tenido en cuenta aspectos éticos, considerándose fundamental en la elaboración de este informe preliminar no sólo la necesidad de velar por los derechos y la salud de los usuarios del Sistema Nacional de Salud sino también por aquellos de la futura descendencia".

 

Otras recomendaciones del grupo de expertos son la exclusión de la cartera básica de servicios, tras informe de evaluación de la Red de Agencias de evaluación, de la técnica de transferencia intratubárica de gametos, por obsoleta.

 

Asimismo, recomienda la mplementación de los Registros Nacionales previstos en la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de RHA, en cuento a un registro Nacional de donantes y un registro Nacional de actividad y resultados de los centros y servicios de reproducción asistida.

 

Además, aconseja la racionalización del gasto sanitario en RHA en cuanto al gasto farmacéutico en RHA, especialmente en terapia gonadotropínica; la gestión uniforme de las listas de esperas, con criterios homogéneos entre las CCAA; y la existencia de un grupo que periódicamente valore la cartera de servicios de RHA y las incidencias que puedan surgir en su aplicación.