Sánchez, García, Martín... ¿cuáles son los tuyos?

(Foto: Chema Díez)

Los apellidos más comunes en Salamanca poco difieren de los del resto de España; los menos frecuentes, en cambio, son: Zabulón, Vivar y Villagómez.

Si te apellidas Sánchez García y vives en Salamanca, ya sabrás desde hace tiempo que a menos que tu nombre sea muy original, vas a pasar desapercibido.

 

De hecho, los Sánchez son la gran mayoría en Salamanca. Tanto es así, que los charros que llevan este apellido ascienden nada menos que a 50.308, mientras que a nivel nacional 'solo' ocupan el séptimo puesto. García está presente en 45.534 apellidos salmantinos, lo que le sitúa en el segundo puesto y nada menos que en el primero si nos referimos al ámbito nacional. Martín se encuentra en el tercer puesto provincial con 45.128 charros, y en el ranking nacional se posiciona en décimo lugar. Los Hernández no se quedan atrás y hay nada menos que 32.419 habitantes censados en Salamanca con este apellido, lo que le hace ocupar el cuarto lugar de la lista,mientras que González se sitúa en quinto puesto con 24.698 salmantinos así apellidados, mientras que en España es el segundo apellido más común. Rodríguez y Pérez son sexto y séptimo, respectivamente.

 

En el otro extremo encontramos los Zabulón, Vivar y Villagómez. Es posible que no conozca a ninguna persona en Salamanca con estos apellidos, ya que de hecho no hay nadie que los tenga de primero y solo 5 en cada caso de segundo. Lo mismo sucede, curiosamente, con el apellido 'Mañueco', igual de poco común que los anteriores, pero muy conocido al llevarlo de segundo el primer edil de la ciudad. Los Cofreces, Brío
o Baraja
son igualmente raros en la provincia charra, al igual que el archifamoso en estos momentos Bárcenas, de los que solo hay 5 censados como segundo apellido.

 

Aunque pensemos que el sistema patronímico de utilizar los apellidos como medio distintivo de los miembros de la sociedad existió siempre, lo cierto es que viene realizándose desde la Edad Media.

 

La procedencia de los apellidos, como podíamos suponer, tiene que ver con el nombre de las personas (por ejemplo de Gonzalo surgió González y de Rodrigo apareció Rodríguez); también con los oficios (como del zapatero derivó Zapatero o del guerrero nació Guerrero); con las características físicas (de una persona rubia surgió Rubio o de una delgada se creó Delgado) y con las zonas geográficas como España, Tudela o Trujillo.

 

¿Te preocupa que tú apellido desaparezca? Tranquilo, el apellido permanecerá siempre que haya cinco personas que lo lleven.