San Ramón Nonato recibe los ‘piropos’ de los hijos del pueblo

Esperadas danzas. Hasta 20 pequeños bailaron las tradicionales danzas y alabaron a su patrón con divertidas y preparadas rimas. Para hoy. El plato fuerte será el gran acontecimiento taurino
Lorena Lago


Los pequeños, a los que todos querían ver en primera fila lo hicieron bien, muy bien. Con paso lento, pero firme, se fueron acercando uno a uno, primero para realizar sus ofrendas al patrón, San Ramón Nonato, al que previamente ya habían agasajado todos sus vecinos. Después lo hicieron para homenajearle de un modo particular, como antiguamente se hacía por estas tierras, con una sentida poesía que en más de uno arrancó una lágrima.

Demostrando querer y respetar a San Ramón Nonato los chiquillos le recitaron frases bonitas, que honraban no sólo al Rey de su municipio sino a sus padres, hermanos, abuelos o tíos. Porque fueron precisamente éstos los que le inculcaron su amor por esta tierra, por estas tradiciones pero sobre todo por este patrón. Especialmente divertida fue la anécdota de uno de los pequeños que, alabando a toda su familia y a San Ramón, en un guiño también se alabó a sí mismo, un gesto con el que arrancaron los vivas más enfervorizados y los aplausos que hasta el momento se habían mantenido contenidos.

Tras las loas fue momento para el tradicional baile del paleo que tanta vistosidad y colorido aporta a toda jornada serrana que se precie. Igual que sus trajes, pues ayer los ropajes de los pequeños volvieron a brillar como el cristal que algunos portan. Y todo ello no bajo un sol de justicia, pero sí bajo un calor sólo propio de un 31 de agosto.

Tan intensa fue la mañana que a pocos les quedaron ganas de salir a la calle por la tarde. Si bien es cierto que muchos descansaban de cara a la noche, con una extensa verbena que se prolongó hasta casi ver amanecer, otros tantos esperaban con ansias la jornada de hoy. Aunque la tradición tan antigua de la Loa ahora ya se ha perdido, el día de hoy muestra algunos citas como la celebración del gran acontecimiento taurino en el que se lidiarán reses de la ganadería Angoso-Catalina. Los más madrugadores saldrán a partir de las ocho de la mañana en busca de los toros, tras lo que se podrán divertir con los gigantes y cabezudos que danzarán por todo el municipio acompañados de una charanga. Ya por la tarde y antes del festival taurino tendrá lugar una nueva demostración de danzas y de bailes de paleo en la Plaza Mayor, a la que acompañará el reparto de sangría.

Por la noche, y después de haber disfrutado de cinco intensos días de fiesta, las celebraciones en torno a San Ramón Nonato se cerrarán con una gran verbena.