Sale de Topas un etarra con pena de asesinato al que se aplicó la 'doctrina Parot'

Su nombre es Jesús Díaz de Heredia Ruiz de Arbulo y pesaba sobre el una condena de 45 años; también ha sido excarcelado Antonio Alza, otro etarra -salmantino de nacimiento-, sin víctimas mortales en su haber

El Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha acordado la excarcelación de otros 13 etarras, una integrante del GRAPO y un condenado por varios asesinatos en Bolivia a los que se aplicó la 'doctrina Parot' para alargar su estancia en prisión. Uno de los etarras excarcelados es Jesús Díaz de Heredia Ruiz de Arbulo, que cumplía condena en la prisión salmantina de Topas.

 

Díaz de Heredia estaba condenado a 45 años de prisión y fue detenido el 27 de febrero de 1986 en Vitoria, junto con el resto de los integrantes del comando Xira, de ETA-militar. Díaz de Heredia hubiera salido en 2009 sin la Parot, con cuya aplicación no hubiera abandonado la cárcel hasta 2016.



 

 

Este miembro de ETA fue juzgado y condenado en 1987 por los atentados contra diversos vehículos de la guardia civil, por tenencia de explosivos, y por el asesinato en Vitoria del subcomisario de policía Agustín Ruiz, el 29 de julio de 1985.

 

El atentado se produjo sobre las 21 horas en plena calle cuando el policía de 43 años -que estaba destinado en las oficinas de expedición del DNI- paseaba en compañía de unos amigos. Varios individuos se acercaron y uno de ellos efectuó un disparo en la nuca, tras el que Agustín Ruiz cayó mortalmente herido.

 

EXCARCELADO UN ETARRA SALMANTINO DE NACIMIENTO

 

Antonio Alza Hernández, salmantino de nacimiento, es otro de los excarcelados.

 

Alza fue el primer terrorista de ETA que se acogió a la denominada 'vía Nanclares' para salir de prisión. Su primera detención se produjo en San Sebastián en octubre de 1984 acusado de facilitar información para objetivos a un grupo de ETA. Fue condenado a tres años de prisión, que cumplió íntegramente.

 

En 1989 volvió a ser detenido, cuando se dedicaba a instruir a grupos de terroristas callejeros sobre estrategia en guerrilla urbana y sobre cómo atacar potenciales objetivos. Su tercera y última detención fue en octubre de 1991, cuando formaba para del grupo Mendy de ETA.

 

Fue condenado a 30 años por delitos de integración en banda armada, estragos terroristas, daños y lesiones, puesto que a su grupo fue el responsable de la colocación de una bomba en la estación de Renfe de Rentería (Guipúzcoa).

 

La salida de prisión de Alza no estaba prevista hasta 2018 en virtud de la 'doctrina Parot'. Alza cumple condena en la cárcel alavesa de Nanclares de Oca, donde imparte clases de español para otros internos extranjeros para hacer frente a sus deudas con el Estado en concepto de responsabilidad civil por los crímenes cometidos durante su etapa como terrorista.



 

 

Alza fue uno de los etarras que se acogió a la vía Nanclares en plena negociación política entre el Gobierno Zapatero y ETA, ya que firmó una carta en la que anunció su "desvinculación por voluntad propia" de ETA. También rubricó una carta de perdón dirigida a las víctimas del terrorismo.

 

De esta forma, son ya 26 los asesinos (24 de ellos etarras) que han sido excarcelados por la Audiencia Nacional desde que el pasado 21 de octubre el Tribunal de Estrasburgo condenara a España por aplicar de forma retroactiva la 'doctrina Parot' a la etarra del 'comando Madrid' Inés del Río.

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