Salamanca y su alfoz, entre los peores mercados laborales de toda España

Una terraza, con parte de su mobiliario sobre la franja que delimita el espacio reglamentario.

La capital y su área de influencia están entre las zonas con un mercado laboral más débil: su tasa de actividad es una de las más bajas del país. La baja densidad de la industria y una dependencia laboral de hasta el 85% del sector servicios están detrás de la situación.

¿QUÉ ES UNA AUF?

 

El Área Urbana Funcional (AUF) consiste en una ciudad y los municipios que forman su entorno funcional, concretamente de influencia laboral. El objetivo es disponer de un área con una parte significativa de población ocupada residente que se desplaza a trabajar a la ciudad objeto de estudio. Un municipio pertenece al AUF de una ciudad si el 15% o más de su población ocupada se desplaza a la ciudad por motivos de trabajo. De las que están por debajo solo Jaén tiene menos población que Salamanca.

A pesar de los mensajes optimistas y los datos aparentemente positivos (el último, el del paro registrado) la realidad es que Salamanca y su área de influencia son uno de los peores mercados laborales del país. Así se desprende de las cifras del proyecto europeo Urban Audit, que mide la calidad de vida en un determinado número de áreas territoriales. Entre ellas están 109 ciudades y las 45 áreas metropolitanas que se han estudiado en España, incluídas tanto Salamanca capital como su entorno.

 

El estudio analiza 34 magnitudes para medir la calidad de vida de las áreas urbanas más importantes del país: desde su población total, la composición de la misma, porcentaje de niños y de mayores de 65 años, el número de hogares, la renta media... y también varias relativas al mercado laboral. Es en este aspecto donde Salamanca, que podría dar el perfil de una ciudad con una alta calidad de vida, flojea y se sitúa entre las más débiles.

 

 

En el estudio se han incluído los datos tanto de Salamanca capital como del conjunto de veinte localidades que suman 203.000 habitantes y que corresponde con los municipios del alfoz y la comarca salmantina. Por un lado, la capital está por sí sola entre las que presenta una menor tasa de actividad de todo el país; concretamente es la sexta con una tasa del 52,9%, lo que significa que solo la mitad de los habitantes en edad de trabajar tienen actualmente una ocupación laboral.

 

Este dato se traslada al que consigue el conjunto del área urbana funcional de Salamanca, la capital y esos 19 municipios citados. En este caso, en el conjunto de todo ese mercado laboral al que pertenecen 203.000 habitantes, la tasa de actividad es del 56,7%, la décima más baja de todas las áreas funcionales. El dato es más alto que el de la capital porque los niveles de empleo en las localidades del entorno suben la media.

 

 

LA FALTA DE INDUSTRIA, EL PROBLEMA

 

Detrás de este bajo nivel de ocupación están las características de la economía productiva y del mercado laboral de Salamanca y su entorno. El informe describe una situación de alta dependencia del sector servicios, que es el que más paro tiene, y con una baja incidencia del empleo en la industria, el empleo más estable. Según los datos publicados, solo cinco áreas urbanas del país tienen un menor componente de empleo en la industria que Salamanca; en el entorno de la capital de provincia es de solo el 6,7% de todo el empleo.

 

En el otro lado, la proporción del empleo en el sector servicios: un 84,8% de los trabajos en el mercado laboral de Salamanca y su entorno lo son en un sector vinculado a la hostelería, el turismo y los servicios. Es la novena área urbana más afectada por esta situación. El sector servicios está tirando del empleo en la actualidad, como se ha visto en el último dato del paro de junio, pero también es el área con más paro: 19.706 de los 29.391 inscritos como demandantes de empleo en Salamanca son de este sector.