Salamanca y Sahagún, unidas por un santo

13 de junio, fiesta en la ciudad. El motivo, la fiesta del patrón, San Juan de Sahagún, que al caer en domingo se traslada al lunes
El eclesiástico llegó a Salamanca de manos de los agustinos, a mediados del siglo XV, y en tierras charras fue protagonista de no pocos aconteceres. Dicen, tal y como ha llegado hasta la actualidad, que fue capaz de sosegar a un desenfrenado toro bravo al grito de “Tente, necio” o de sacar a un niño de un pozo subiendo el nivel del agua.

Estos milagros son los más conocidos pero hay otros, otros muchos, a cada cual más sorprendente. Estas historias han llevado a ilustradores de la actualidad como Tomás Hijo o Manuel García a decir que San Juan de Sahagún fue “el primer superhéroe”.

De sus tiempos se recogen historias como que fue el “negociador” de disputas entre familias rivales de la época, apaciguando odios que habían pervivido hasta entonces durante más de cuatro décadas.

Sus actuaciones sobrehumanas llevaron a que las altas estancias de su orden le prohibiesen continuar con sus andanzas. Esto le supuso una prueba de fuego cuando, caminando, se topó con un albañil que se precipitó al vacío desde las alturas de un andamio. Entonces, antes de llegar al suelo, fue suspendido en el aire por el santo, quien se fue hasta el convento a pedir permiso para obrar el milagro. Tras la aprobación, regresó y le cogió en brazos, evitando así un fatídico desenlace.

En definitiva, San Juan de Sahagún, un superhéroe de su tiempo que hoy en día se le recuerda en su lugar de origen, en tierras leonesas, y en su lugar de acogida, Salamanca.