Salamanca, uno de los epicentros de salida y paso hacia la final española de la Champions

(Foto: E. P.)

Por tren o carretera, Salamanca es uno de los puntos desde los que se desplazarán aficionados de ambos equipos.

Unos 650 agentes (250 de la Policía Nacional y 400 de la Guardia Civil), incluidos dos helicópteros, velarán por la seguridad y vigilarán el tramo extremeño de la A-5 con motivo de la final de la Champions que se disputa en Lisboa (Portugal) este próximo sábado, día 24, entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid, y que podría movilizar a unas 50.000 personas.

 

Y, como no podía ser de otra forma, por su ubicación, Salamanca se ha convertido en uno de los epicentros de paso para todos los aficionados en todos los servicios de transporte. No en vano, la compañía de transporte de viajeros por carretera ALSA informó del lanzamiento de precios especiales para viajar desde Madrid a la final de la Liga de Campeones, que se celebrará en el Estadio da Luz de Lisboa el próximo 24 de mayo entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

  

Además de sus expediciones habituales, ALSA, que opera la línea internacional Madrid-Lisboa, dispondrá, por 55 euros ida y vuelta, de servicios especiales que partirán de la capital española a las 07.00 y 07.15 horas el día 24, y regresarán desde Lisboa después del partido a la 01.00 y 01.15 horas el día 25.

  

ALSA ofrece servicios especiales desde otras ciudades como Sevilla, Salamanca, A Coruña, Santiago, Pontevedra y Vigo hasta la capital portuguesa con un por ciento de descuento sobre la tarifa habitual.

 

Además, el delegado del Gobierno en Extremadura, Germán López Iglesias, ha concretado que las "previsiones" pasan por que este sábado 24 se desplacen unos 400 autobuses entre Madrid y Lisboa, así como siete trenes que entran en la región por Salamanca y siete aviones con seguidores, además de quienes se desplacen desde otros puntos o que lo hagan "por su cuenta".

 

Asimismo, dos helicópteros vigilarán desde el aire el tránsito por esta autovía, uno con base en Madrid que vigilará las carreteras o sancionará en la zona de Madrid y Castilla la Mancha, y otro con base en Talavera la Real que hará lo propio en los 250 kilómetros extremeños de la A-5.