Salamanca, una ciudad diseñada para 'empujar' al discapacitado

Las personas con movilidad reducida encaran diariamente el reto de ser independientes en una ciudad como Salamanca, que no los tiene en cuenta.

LA CASA DE LAS CONCHAS, BUEN EJEMPLO

 

La biblioteca pública de la Casa de las Conchas, es un lugar al que una persona con problemas de movilidad podría acceder fácilmente. En la puerta principal hay un cartel que indica que hay otra puerta de acceso para estas personas por la calle La Rúa, de manera que habría que avisar a alguien para poder entrar por la misma.

 

 

LA ESTACIÓN DE AUTOBUSES O CORREOS, LUGARES OLVIDADOS

 

Para la concejala del PSOE en el Ayuntamiento de Salamanca, Maribel Campo, la Oficina de Correos de la Gran vía es un lugar olvidado para personas con algún tipo de impedimento. "Las personas mayores utilizan mucho correos, ellos no manejan Internet y no saben donde tienen que preguntar o que tienen que hacer para acceder por ese escaleraje".

 

Por su parte, la Estación de Autobúses de Salamanca es otro de los tabúes, "madre mía... Llevo 26 años en silla de ruedas y jamás he podido viajar en bus desde Salamanca a algún sitio, no tienen rampas ni nada. Esto no es competencia del Ayuntamiento... Pero si podría instarse a la Junta de Castilla y León, de hecho el PSOE ya lo ha hecho, para que se arregle esto, da muy mala imagen cuando la gente llegua a esta ciudad". 

Maribel Campo Blanco, concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Salamanca, va en transporte público siempre que puede. "Es una aventura", cuenta. Esta salmantina de 48 años tiene tetrapléjia, una lesión medular a nivel de las cervicales que le impide tener movilidad y sensibilidad en la mayoría del cuerpo desde que hace ya al menos 26 años sufriera un accidente de tráfico que truncó su vida.

 

El autobús público de Salamanca, con casi todas sus paradas adaptadas, permite que personas con discapacidad puedan subir a él. Sin embargo, que haya "aceras no rebajadas, muchas rampas que están estropeadas (y hay que esperar al siguiente o al siguiente), el tráfico de coches y la ausencia de información actualizada, convierte moverse por esta red en una carrera de obstáculos".

 

Campo confiesa que en estos últimos años, "la cosa ha mejorado mucho, pero únicamente en el centro, ya que en los barrios antiguos todavía queda muchísimo por hacer". A su juicio, la parada para acceder al Hospital  Clínico en el Paseo de San Vicente es la peor. "Es horrible... El conductor del autobús nunca puede acercarse por las colas que hay para el parking y tienes que ir en sentido contrario a los coches, por la propia carretera, hasta que llegas a Urgencias del Virgen Vega, y de ahí atravesar una rampa, buscar un ascensor y bajar a la zona de abajo para poder acceder al Clínico a través de varias rampas muy pronunciadas. En total diez minutos, pero una persona mayor no podría hacerlo". Las líneas que pasan por dicha parada son la 11, 4, 6, 5 y 10.

 

En Salamanca el 30% de la población es mayor, y la capital tiene además un CRMF (Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad), situado en la Avenida de Villamayor, que cuenta con unas 100 personas jóvenes que están preparándose para el mundo laboral. Las actividades cotidianas, como ir a trabajar o hacer la compra, suponen en ocasiones una misión imposible.

 

El Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social lo define claramente: "El impulso de las medidas que promuevan la igualdad de oportunidades suprimiendo los inconvenientes que se oponen a la presencia integral de las personas con discapacidad concierne a todos los ciudadanos, organizaciones y entidades, pero, en primer lugar, al legislador, que ha de recoger las necesidades detectadas y proponer las soluciones y las líneas generales de acción más adecuadas".

 

El ejercicio de los derechos que les protege, desarrollados en una numerosa normativa estatal, autonómica y local, no siempre se cumple. "Hay sensibilidad política", admite Maribel Campo , "pero la eficacia en la que se traduce es cero".

 

Maribel Campo, no podría acceder con su silla a la Clerecía. (Fotos: Tamara Navarro)

 

RECORTES

 

En lo que se refiere a recortes presupuestarios, Maribel Campo dice "que todo se centra en la voluntad política". El PSOE aprobó el pasado 31 de julio un programa de accesibilidad en Salamanca y "la realidad es que no se ha hecho nada después de siete meses". 

 

“Hay medidas que no cuestan dinero, se aprueban por unanimidad, pero luego no se ejecutan”, cuenta. "Propusimos también crear un sello de calidad para los comercios y hostelería que cumplían la normativa de accesibilidad. Otra vez, todo el mundo votó a favor y nunca fue ejecutada", apostilla.

 

Maribel Campo tarda varios minutos hasta acceder a su despacho en el Ayuntamiento 

 

Por ellos y por muchas personas mayores que viven con dificultades para poder moverse en las instituciones deberían tomar conciencia del grave problema existente en Salamanca en referencia a este tema y tomar medidas. "Apenas hay baños públicos para discapacitados en el centro de la ciudad", algo que para muchos puede parecer sencillo y para otros puede suponer el perderse la belleza de una ciudad que pierde encanto por no estar a la altura.