Salamanca tiene casi 87 viviendas vacías por cada mil habitantes

En total, en toda la provincia hay 30.714 viviendas sin ocupar, casi 8.000 en la capital
La vivienda es uno de los sectores más afectados por la crisis. Desde que la situación económica empeorara muchas familias se han visto obligadas a dejar o vender su casa y, aunque los precios hayan caído, la venta de viviendas también se ha reducido. Con este panorama, el número de viviendas vacías en España llega ya a casi 3,5 millones, según un estudio elaborado por LDC, una entidad especializada en la administración de fincas y comunidad de propietarios.

Según este informe, en la provincia de Salamanca hay un total 30.714 pisos desocupados, lo que supone casi 87 viviendas por cada mil habitantes. La capital concentra una buena parte de estas viviendas. La cifra en Salamanca asciende a las 7.643 viviendas, de las que más de mil son de propiedad privada y más de 6.000 están en manos de una comunidad.

Béjar, Ciudad Rodrigo, Santa Marta de Tormes, Guijuelo y Peñaranda de Bracamonte son las localidades, después de la capital, que más viviendas vacían tienen, según los datos de LCD. En la ciudad textil esta cifra llega hasta las 2.152, mientras que Ciudad Rodrigo se queda con 1.981 y Santa Marta con 1.109. Por debajo de las mil están el resto de municipios de la provincia, aunque destacan las 719 de Guijuelo y las 706 de Peñaranda.

Y es que la situación de las familias ha provocado que muchas de ellas no puedan hacer frente al pago de un alquiler o de una hipoteca, por lo que se ven obligadas a dejarlas o no comprar. Días atrás organizaciones como Cáritas han denunciado el aumento de recursos que destinan para esta cuestión, lo que pone de manifiesto el alcance y los efectos de la crisis económica en la vivienda y las familias. “Ya no es un bien de primera de necesidad, sino un objeto de especulación”, denunció Moisés Sánchez, de Cáritas.

Pero, ¿hasta qué punto es rentable mantener una casa vacía? Según un estudio realizado por la página web pisos.com, esta situación tan solo genera gastos. Además de impuestos como el IBI o las tasas municipales, una vivienda en desuso debe abonar unas cantidades fijas como la comunidad de vecinos, el seguro del hogar o los gastos mínimos de luz o gas que, a la larga, supondrán importantes cantidades de dinero.

No obstante, la situación de crisis económica y la dificultad del acceso a la vivienda en la actualidad hace difícil que estas cifras puedan reducirse. Carteles de ‘se vende’ o ‘se alquila’ seguirán siendo una imagen habitual en los edificios de las ciudades españolas a pesar de que las previsiones apuntan a nuevas bajadas en los precios de las viviendas durante el próximo año.