Salamanca también enamora a la ÑBA

Pau, Rudy, Calderón o Claver inmortalizaron en sus cuentas de Twitter imágenes o momentos vividos durante su estancia en la capital charra

Que Salamanca quedó completamente enamorada de los jugadores de la selección española de baloncesto no ofrece ninguna duda porque la ciudad y todos los aficionados al mundo del baloncesto se volcaron con el equipo dirigido por Scariolo y encabezado por ilustres como Pau, Navarro, Calderón, Rudy o Felipe.

No en vano, fueron más de 5.000 personas las que se dieron cita en el pabellón Multitusos Sánchez Paraíso para demostrarle al equipo en su #RUTAÑ12 que no van a estar solos en los Juegos Olímpicos en el sueño del oro.

Pero también ha quedado patente la situación contraria, y es que Salamanca, con su encanto especial, también ha sabido enamorar a la ÑBA que lo ha demostrado a través de las redes sociales, en concreto Twitter, con instantáneas de la ciudad de noche, de día y en el momento de coger el avión en el aeropuerto de Matacán con destino a París.

Pau Gasol, José Manuel Calderón, Rudy Fernández o Víctor Claver fueron algunos de los que se animaron a 'promocionar' una ciudad como Salamanca durante su paseo nocturno por la misma para ir a cenar después del partido o durante las dos jornadas que aquí pasaron con vistas inmejorables de una ciudad monumental e histórica como ésta. También se animó uno de los responsables de prensa de la Federación, Vicente Azpitarte, que no quiso dejar pasar esta oportunidad.
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Y la repercusión ha sido tanta por los miles y miles de seguidores con los que cuentan en sus direcciones de Twitter todos los jugadores de la ÑBA. de hecho, Pau Gasol (@paugasol) tiene casi 1,2 millones de seguidores; Víctor Claver (@VictorClaver9) flamante fichaje de Portland cuenta con casi 37.000; José Manuel Calderón (@josemcalderon8) casi 153.000; o Rudy Fernández (@rudy5fernandez), casi 630.000 seguidores.
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Por ello, Salamanca también ha dejado huella en una selección que ya visitó esta capital hace 9 años para medirse a Lituania y cuyos protagonistas no han querido dejar pasar la oportunidad de inmortalizar ese momento. Ahora, nos vemos en Londres... con el sueño del oro.