Salamanca, tal día como hoy en 1543, acogió la boda de Felipe II

Presentación del libro en La Salina (Foto:F.Rivas)

Un libro, publicado por la Diputación, saca a la luz las miles de anécdotas de aquel enlace

La experta en protocolo María José Muriel Sánchez ha escrito un nuevo libro que recoge las numerosas anécdotas que recogió la boda de Felipe II con la princesa María Manuela de Portugal, que tuvo lugar el 13 de noviembre de 1543 en la ciudad de Salamanca.

 

Esta obra, publicada por la Diputación de Salamanca con una tirada inicial de 350 ejemplares al precio de siete euros, muestra cómo vivieron sus protagonistas este enlace que contó, entre sus curiosidades, con el viaje a caballo de la contrayente desde Lisboa, la acumulación de arcos para que pasase en su llegada a la ciudad o la pelea durante la fiesta entre criados de los duques de Alba y de Medina Sidonia.

 

En la presentación, el presidente de la Administración Provincial, Javier Iglesias, ha destacado que esta publicación es fruto del trabajo de dos años de María José Muriel, quien trabaja como responsable de Protocolo de la Diputación.

 

Es “un libro singular, único e irrepetible” que ofrece una mirada “maestra” de lo que era el protocolo real en tiempos del siglo XVI, a lo que se suma un texto “plagado de anécdotas muy documentadas”, ha añadido.

 

Su autora ha reseñado que el centenar de páginas muestra situaciones de la que fuera la primera boda de Felipe II, con María Manuela de Portugal, quien “no fue ni la primera ni la única candidata” para contraer matrimonio.

 

Además, para consumarse ese enlace, según María José Muriel, hubo “duras” negociaciones con Portugal, que no estaba por la labor al haber posibilidades de que María Manuela fuese heredera al trono si moría su hermano, lo que conllevaría la unión de nuevo de los dos reinos.

 

También, fueron necesarias negociaciones con la Iglesia del momento, porque los dos eran “primos por partida doble” y era necesario el permiso eclesiástico para el enlace. Igualmente, hubo acuerdo para tasar la dote y se celebró una boda previa de los contrayentes en Lisboa, a la que no acudió el novio sino un apoderado, para evitar cualquier tipo de contratiempo si la novia sufría algún percance en el viaje desde Lisboa a Salamanca.

 

La obra también recoge peculiaridades del trayecto, como las vestimentas del séquito que le acompañó por tierras lusas y españolas, las pernoctaciones en distintos puntos como Aldeatejada en la noche previa a la boda, o la decoración de Salamanca para el enlace en el Palacio de Alonso Solís.

 

Otras curiosidades, de este libro “para todos los públicos” y que puede resultar “único” sobre una boda de la que apenas se conocen detalles,  son los cinco días de fiesta con propuestas cortesanas y otras populares, o que Felipe II se casó de blanco, y no la novia.