Salamanca registra en seis meses el mismo número de acogimientos familiares que en 2011

La cifra se eleva a un total 113 menores en acogida, aunque aún 11 permanecen a la espera de una familia. Los niños de entre 19 meses y 12 años son los que más se benefician de este programa.

El acogimiento familiar es una medida del Sistema de Protección a la Infancia orientada a niños y niñas que necesitan una atención familiar complementaria o sustitutiva de la de sus propios padres durante un tiempo determinado, bien por los padres no pueden atenderlos adecuadamente, bien porque la familia de origen está atravesando una situación de crisis o porque no es posible tramitar una adopción.

 

Castilla y León fue una de las comunidades autónomas pioneras a la hora de implantar el programa de acogimientos familiares, una medida de aplicación preferente, en especial para los niños de 0 a 6 años, eso sí, con la certeza de que siempre será de carácter temporal.

 

La finalidad del programa es procurar al menor separado de su familia la atención en un medio o contexto familiar de convivencia, teniendo en cuenta que el objetivo debe ser el retorno con su familia biológica. En caso de que este acogimiento no sea posible, se buscan otras alternativas como pisos tutelados, acogimientos permanentes o centros de protección de menores.

 

Acogimiento en familia ajena o en familia extensa

 

El acogimiento familiar puede ser de dos tipos: en familia ajena o en familia extensa. Con carácter preferente, se intenta que los menores protegidos sean acogidos por personas de su propio entorno familiar, ya sea por tíos, abuelos, hermanos o personas sin una relación de parentesco con el menor pero sí con una relación previa y con una vinculación positiva; es lo que se denomina acogimiento con familia extensa. Pero cuando esto no es posible, se recurre a familias que voluntariamente se ofrecen para acoger a menores con los que no les une una relación previa; es el denominado acogimiento en familia ajena.

 

Para los acogimientos con familias ajenas, la Junta de Castilla y León lleva a cabo un programa desde 1989 en colaboración con Cruz Roja, mientras que para los acogimientos con familia extensa, son las propias gerencias territoriales las que se encargan directamente de trabajar con la familia este recurso.

 

Las personas interesadas en ofrecerse para acoger podrán dirigirse a la Asamblea Provincial de Cruz Roja. La coordinadora del programa se pondrá en contacto con ellos y les facilitará toda la información que necesiten a través de una entrevista informativa.

 

Para que el acogimiento resulte exitoso, es imprescindible que, antes de integrar a algún niño o niña en el hogar, las familias reciban la formación adecuada. El curso de formación es obligatorio para todas las personas que vayan a convertirse en acogedores (la pareja, en caso de ser una familia). Durante el pasado año, 68 familias participaron en Castilla y León en los 25 cursos que se impartieron, mientras que en el primer semestre del 2013 se ofrecieron 24 cursos con 57 familias participantes.

 

En Salamanca, a lo largo del primer semestre de 2013, han sido dos las nuevas familias inscritas que se han ofrecido para acoger. A 30 de junio de 2013, había en Salamanca 10 familias disponibles para acoger que, no obstante, no dan respuesta a los 11 niños que aún están esperando al no corresponderse el ofrecimiento de las familias con las necesidades, circunstancias y características de los menores.

 

Resulta costoso, por lo general, encontrar familias dispuestas a acoger:

-         grupos de hermanos,

-         niños con problemas de conducta, emocionales o de salud,

-         niños de distinta raza,

-         niños que presentan alguna discapacidad física, psíquica o sensorial,

-         o niños mayores de ocho años.

 

Compensación económica y financiación

 

Todas las familias ajenas que acogen a niños desprotegidos reciben una compensación económica por el mantenimiento y atención de los niños. Esas compensaciones se ven incrementadas cuando el menor presenta condiciones, circunstancias o necesidades que precisan una atención específica, ya sea ésta de especial dedicación, para supuestos en que aquél esté afectado por graves problemas de salud o discapacidad, ya sea de especial preparación, cuando hay que dispensarle cuidados terapéuticos o rehabilitadores por presentar graves trastornos psiquiátricos, emocionales o de conducta, toxicomanías u otros problemas de similar naturaleza; también si se encuentra cumpliendo medidas acordadas en aplicación de la legislación reguladora de responsabilidad penal de los menores. Dichas compensaciones están exentas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

 

La Junta de Castilla y León destina a este programa más de 3,5 millones de euros, más de un 10% con respecto al año pasado. De esa cantidad, más del 77% se destina a compensar económicamente a las familias acogedoras y las familias de origen, mientras el resto se dedica a financiar la colaboración con Cruz Roja y los grupos de apoyo y autoayuda a las familias acogedoras. Además, las familias acogedoras reciben también apoyo técnico, servicio telefónico de emergencia las 24 horas del días los 365 días del año, bajas por maternidad en acogimientos permanentes, puntos de encuentro para el desarrollo de las visitas y recursos de respiro y descanso temporal.

 

El acogimiento familiar en Salamanca

 

Sólo en el primer semestre de 2013 un total de 113 menores pasaron por una familia de acogida en la provincia de Salamanca. Es el mismo número que el registrado a lo largo de todo 2011, año que terminó con la tendencia descendente en el número de acogimientos tras el máximo registrado en 2008 (141).

 

A 30 de junio de 2013, estaban en marcha 90 acogimientos familiares, 36 en familia ajena y 54 en familia extensa. Se mantiene así constante el número de acogimientos a una fecha concreta, después de producirse 20 bajas y 20 altas durante el primer semestre del año. Así pues, el acumulativo de acogimientos en ese período fue de 110 (43 en familia ajena y 67 en familia extensa); de ellos, 51 fueron permanentes y 59 simples, siendo la proporción de acogimientos permanentes mayor en familia ajena.

 

Son los niños con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años (representan un 40% del total), seguidos por niños de entre 19 meses y 5 años (35%), quienes más se benefician de los programas de acogida en Salamanca; los que menos, los niños de entre 0 y 18 meses (representan el 3%). Esta distribución es la misma tanto para familias extensas como para familias ajenas. Estos cifras no incluyen a los mayores de 18 años; sin embargo, en la provincia durante el primer semestre de año, 6 jóvenes han continuado en acogimiento como prolongación de actuaciones tras cumplir los 18 años en familia extensa.

 

En la provincia, a 30 de junio de 2013, había aún 11 menores esperando encontrar una familia de acogida: 2 entre 0 y 18 meses de edad, 2 entre 19 meses y 5 años, 5 entre 6 y 12 años, y 2 entre 13 y 18 años.