Salamanca recicla 11,6 kilogramos de vidrio por habitante y año, el segundo peor dato de Castilla y León

Solo Zamora tiene un peor registro en este ámbito.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, ha asistido esta mañana a la presentación de la campaña itinerante de sensibilización en materia de reciclado de vidrio ‘La Gira de Míster Iglú’, que organiza Ecovidrio. La campaña se desarrollará en las capitales de provincia y en las ciudades de más de 20.000 habitantes de la Comunidad. Castilla y León ocupa el segundo puesto a nivel nacional en cobertura de contenedores por habitante y se sitúa por encima de la media nacional en lo que se refiere a porcentaje de recogida de residuos por habitante y al año. Burgos es la primera provincia de Castilla y León en todos los indicadores de reciclado de vidrio.

 

Salamanca, por su parte, ocupa el cuarto puesto de la comunidad en cuanto a reciclado de vidrio, con algo más de 4 millones de kilogramos reciclados al año. Burgos, Valladolid y León la superan ampliamente con 8,5, 8,2 y 7,2, respectivamente. Además, Salamanca también se sitúa por detrás de estas provincias en cuanto al número de contenedores (1.889) y solo recicla más kilos por habitante que Zamora (11,6).

 

La gira de Míster iglú’ es una iniciativa de la entidad sin ánimo de lucro Ecovidrio, en colaboración con la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, para concienciar a los ciudadanos de la importancia del reciclado de envases de vidrio. La campaña, de carácter autonómico e itinerante, viajará durante septiembre y octubre por 15 localidades de Castilla y León, las nueve capitales de provincia y las ciudades de Aranda de Duero y Miranda de Ebro, en Burgos; Ponferrada y San Andrés del Rabanedo, en León; y Laguna de Duero y Medina del Campo, en Valladolid.



El objetivo de esta iniciativa es informar y sensibilizar a todos los ciudadanos de las ventajas económicas, ambientales y sociales que conlleva el reciclado de los residuos generados, especialmente, el vidrio, promover hábitos de vida sostenible y de cuidado del entorno y la responsabilidad compartida del reciclaje de los residuos. Para ello, Ecovidrio mostrará la cadena del reciclado de forma sencilla, divertida y comprensiva, especialmente a los niños por lo que se ha invitado a colegios de infantil y de primaria y asociaciones y otros colectivos sociales. En lugares emblemáticos de las ciudades se localizará una carpa de 20 metros cuadrados de superficie y 3 metros de altura, un stand con material informativo, un juego de pelota conocido como ‘Encesta con Ecovidrio’ y un puzle gigante de 'Míster Iglú'.



Recogida de vidrio en Castilla y León

En 2013, Castilla y León ocupaba en la segunda posición a nivel nacional en cuanto a cobertura habitantes/contenedores con una cobertura de 168 habitantes por contenedor frente a los 248 habitantes por contenedor cubiertos en el conjunto de España. La Comunidad también se situaba por encima de la media nacional en cuanto a la recogida de residuos de vidrio con 15,98 Kg/habitante/año frente a la media nacional (14,59 Kg/habitante/año) y ocupaba el puesto séptimo en relación con el resto de comunidades autónomas. En Castilla y León se recogieron el año pasado un total de 40,28 millones de kilogramos de vidrio y cuenta con un total de 14.959 contenedores de recogida selectiva de vidrio.

 

La Comunidad mejoró sus indicadores el año pasado con respecto al año 2012 pasando de octava posición a séptima, en cuanto a la recogida de vidrio, y de tercera a segunda posición en lo que se refiere a número de contenedores por habitante.

 

La provincia de Burgos se sitúa en la primera posición con respecto al resto de Castilla y León en todos los indicadores de reciclado de vidrio: es la primera en volumen global con más de 8,5 millones de kilogramos, el 21 % de la Comunidad, es decir, más de la quinta parte del vidrio reciclado en Castilla y León procede de Burgos. También es la primera provincia en tasa media de recogida con 22,96 kg/habitante, siete puntos por encima de la tasa media de Castilla y León (15,98 kg/habitante) y más de ocho puntos por encima de la tasa media de España (14,59 kg/habitante). Por otra parte, Burgos cuenta con una cobertura de 151 habitantes por contenedor, por encima de la media de Castilla y León (168 habitantes/contenedor) y muy por encima de la tasa media de España (249 habitantes/contenedor). Además, del total de 14.959 contenedores instalados en Castilla y León, el 16 % se encuentran en Burgos, un total de 2.444 soportes.



Plan de Residuos 

El Plan Integral de Residuos de Castilla y León, aprobado recientemente, tiene un carácter integral e integrador ya que aborda en un único texto la totalidad de los flujos de residuos generados en Castilla y León. Los principios básicos del Plan son los fijados en la normativa europea para el desarrollo sostenible: Política integrada de producto y gestión sostenible de los recursos o prevención en la generación de residuos y responsabilidad compartida y ampliada al productor, entre otros. El plan logra una mayor implicación de todas las partes involucradas en la producción, consumo, generación de residuos y su tratamiento.

 

El Programa recoge todo tipo de residuos: domésticos, comerciales, industriales (no peligrosos y peligrosos), de construcción y demolición, residuos sujetos a legislación específica (vehículos fuera de uso y residuos sanitarios) y sujetos al principio de responsabilidad ampliada del productor.



Estos últimos son los referentes a la fabricación de envases, pilas, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, aceites usados y neumáticos fuera de uso. Los fabricantes de estos productos están involucrados en la prevención, y en la organización de la gestión de este tipo de residuos adquiriendo responsabilidad más allá del consumo del producto o de su vida útil. En este sentido, el fabricante deberá diseñar los productos con reducción de impacto ambiental, así como producir, etiquetar y comercializar productos aptos para usos múltiples, duraderos y fácilmente reciclables. A

 

simismo, deberá aceptar la devolución de productos reutilizables, establecer sistemas de depósito que garanticen el retorno del producto para su reutilización o del residuo para su tratamiento, aceptar la corresponsabilidad en el desarrollo sostenible y la gestión del residuo, utilizar materiales procedentes de residuos en la fabricación de los productos e informar sobre la repercusión económica en el producto del cumplimiento de las obligaciones derivadas de la responsabilidad ampliada del productor.



En el caso de la recogida de envases de vidrio, esta se realiza por los ayuntamientos, mancomunidades, diputaciones provinciales o consorcios de residuos en función de los acuerdos establecidos por los Sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productos, es decir, de Ecovidrio. En Castilla y León, Ecovidrio mantiene acuerdos con 47 entidades públicas.



En definitiva, se pretende fomentar una política de residuos orientada al ciclo de la vida del producto desde su fabricación hasta su rechazo y utilización primando la prevención desde la producción.



Reducir el porcentaje de residuos 

El plan pretende mantener la tasa de recogida de residuos domésticos en una cantidad inferior a 470 kilos/habitante/año, y reducir la cantidad de rechazo del tratamiento de este tipo de residuos enviados a vertederos un 10 % en 2020. En términos generales, se pretende una disminución en un 10 % de la cantidad de residuos global en 2020.



En 2012, se generaron en Castilla y León 990.781 toneladas de residuos domésticos, lo que supone una tasa media de algo más de 1 kilo por persona y día y 389,14 kilos por persona al año. En 2013, se contabilizaron 158 instalaciones para el tratamiento de residuos peligrosos y 304 trasportistas de este tipo de residuos, así como 369 instalaciones para residuos no peligrosos y 1.393 transportistas de este tipo de residuos.



En cuanto a residuos peligrosos, en el año 2010, se han producido 165.792 toneladas, valorizándose 244.104 y eliminándose 104.766 toneladas. La valorización de este tipo de residuos con respecto al año 2009 experimentó un crecimiento del 18,5 %.



En 2010, se produjeron 1.163.113 toneladas de residuos no peligrosos valorizándose 1.282.650 toneladas y eliminándose 100.050 produciéndose también un incremento en la valorización con respecto al año 2009 (1.079.267 toneladas) mejorando en un 76 % la eliminación de estos productos al pasar de 433.895 toneladas en 2009 a sólo 100.050 toneladas en 2010.