Salamanca, pionera en el uso de la laparoscopia para extraer el ganglio centinela en cáncer de cuello uterino

El Servicio de Ginecología del Complejo Hospitalario de Salamanca ha comenzado a realizar una técnica quirúrgica avanzada mediante el abordaje de mínima invasión

El Complejo Asistencial Universitario de Salamanca es pionero en el uso de la técnica del ganglio centinela mediante abordaje laparoscópico (mínimas incisiones abdominales) para su extracción y análisis anatomopatológico intraoperativo. En el caso del cáncer de cuello uterino esta información se obtiene del primer ganglio pélvico, que es el que drena el tumor. Son pocos los centros españoles en los que se realiza esta novedosa técnica y en Castilla y León es el primer hospital que la realiza.

Gracias a la información obtenida se puede individualizar cada caso, evitando los efectos secundarios adversos que acarrea la cirugía masiva. Además, al realizarse por laparoscopia, la paciente puede volver a su domicilio entre las 48 y las 72 horas después, con mínimas molestias.

La colaboración de los servicios de Medicina Nuclear y Anatomía Patológica es fundamental para el éxito del procedimiento, ya que es imprescindible la inyección de un marcador radioactivo en la zona del tumor para la localización del ganglio centinela y su posterior análisis anatomopatológico en el mismo acto operatorio.

Esta técnica, que ha demostrado su utilidad desde hace más de una década en el tratamiento del melanoma y tumores de mama y vulva, se ha extrapolado con la misma evidencia científica para el abordaje quirúrgico del cáncer de cérvix en sus fases iniciales.

El planteamiento actual de la cirugía oncológica se orienta hacia una técnica cada vez menos invasiva y más selectiva. Se pretende cambiar el lema de lo máximo tolerable por lo mínimo eficaz.

La técnica quirúrgica del ganglio centinela, utilizada desde inicios de los años 90 para tratar a pacientes con cáncer de mama, permite evitar la cirugía radical en mujeres en las que no se observa extensión de la enfermedad. Tras constatar la eficacia de la técnica en el cáncer de mama, su uso se ha extendido a otros tipos de tumores oncológicos, como el de cérvix.