Salamanca perderá 2.000 habitantes por año durante la próxima década

Foto: E.P.
La provincia tendrá en 2022 318.000 habitantes, casi 24.000 menos que en la actualidad, según datos del Instituto Nacional de Estadística
La provincia de Salamanca perderá un siete por ciento de su población en los próximos diez años, según datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística. De esta forma, se situaría en los 318.209 habitantes, 23.954 menos de los que tiene actualmente.

La pérdida de población de Salamanca para la próxima década estaría así por encima de la de Castilla y León, estimada en un 6,1 por ciento, y de la media nacional, de un 2,5 por ciento.

El INE también indica que, a partir de 2014, la pérdida de población en Salamanca alcanzará un ritmo de 1.481 personas al año, y hasta 2022 se espera un saldo migratorio en la provincia de -4.179 personas, y la tasa de personas dependientes se elevará del 57,9 actual al 65,1 por ciento.

En el conjunto nacional, la proyección del INE apunta que "las tendencias demográficas actuales llevarían a España a perder una décima parte de su población en 40 años", y destaca que en el año 2022 España contaría con 45 millones de habitantes, un 2,5 por ciento menos que en 2012. En el año 2052, la población de España se cifraría en 41,5 millones, un 10,2 por ciento menos que en la actualidad.

Saldo migratorio
   Respecto al saldo migratorio hacia el exterior, el INE señala que sería negativo para este año 2012, con 2.693 personas en Castilla y León, y 181.479 en todo el país. También sería negativo el saldo migratorio de Castilla y León hacia otras comunidades autónomas, que sería de 4.464 personas.   

Según esta proyección, en el año 2021, Castilla y León tendrían un saldo migratorio exterior positivo, de 105 personas, y un saldo migratorio negativo hacia otras comunidades autónomas, de 1.843 personas.   

Estos datos revelan además que Castilla y León presenta en 2012 un saldo vegetativo negativo, con 8.438 defunciones más que nacimientos, un saldo que irá aumentando y que en 2021, según la proyección del INE, sería de -12.910.

Datos nacionales
   En todo el país, el número de población en España descenderá en 2013 por primera vez desde 1981, al pasar de los 46.196.278 millones de este año a los 46.094.454 proyectados por el INE para el próximo año. Esta cifra alcanzaría en 2052 los 41,5 millones de habitantes, un 10,2 por ciento menos que en este 2012.   

Los datos prevén además que España registrará "un paulatino descenso de la natalidad" en los próximos años, ya que en 2021 nacerían 375.159 niños, casi un 20 por ciento menos que en el último año, y hasta 2031 se registrarían 7,7 millones de nacimientos, un 9 por ciento menos que en los últimos 20 años.   

Este descenso de nacimientos vendría determinado por "una progresiva reducción" del número de mujeres en edad fértil. Por ello, el número de nacidos no volvería a crecer hasta 2030, aunque volvería a decrecer a partir de 2040. En cualquier caso, en los próximos 40 años nacerían en España 14,6 millones de niños, un 24 por ciento menos que en los últimos 40.   

Además, el número medio de hijos por mujer se situará en 1,51 en 20 años y en 1,56 en 40, frente a los 1,36 de 2011. A su vez, con la tendencia actual, la edad media a la maternidad llegaría a los 31,5 años en 2051. Mientras, la evolución de la curva de tasas de fecundidad por edad de la madre se desplazaría hacia edades más altas (entre 35 y 40 años) así como a tasas más elevadas de fecundidad de mujeres de entre 18 y 25 años.   

Por otro lado, el INE puntualiza que, de mantenerse los ritmos actuales, la esperanza de vida alcanzaría los 86,9 años en los varones y los 90,7 años en las mujeres en 2051, lo que supone un incremento de casi ocho años y de seis años, respectivamente, respecto a la cifra actual.   

El envejecimiento de la población provocará que los mayores crecimientos de población se concentren en edades avanzadas. En concreto, en 2052 el grupo de edad de mayores de 64 años se incrementaría en 7,2 millones de personas (un 89%) y pasaría a constituir el 37 por ciento de la población total. Por el contrario, España perdería 9,9 millones de personas de edades comprendidas entre 16 a 64 años (un 32%) y casi dos millones en el grupo de población de 0 a 15 años (un 26%).   

Por ello, de mantenerse las tendencias y comportamientos demográficos actuales, en 2022 la tasa de dependencia se elevaría hasta el 58 por ciento, Es decir, por cada 10 personas en edad de trabajar, en 2022 habría casi seis potencialmente inactivas. En 40 años, esta tasa de dependencia se elevaría al 99 por ciento, por lo que por cada persona en edad de trabajar prácticamente habría otra que no estaría en edad de hacerlo.   

Además, una estructura demográfica cada vez más envejecida produciría un continuo crecimiento del número anual de defunciones por lo que el INE vaticina que, en los próximos 40 años, morirían en España unos 17,9 millones de personas, un 34 por ciento más que en los últimos 40, resultando decreciente el saldo entre nacimientos y defunciones.

Aumenta la emigración al extranjero
   El estudio del INE añade que el saldo migratorio sería negativo en el año 2012, en 181.479 personas, en línea con 2011, que también fue negativo, en 50.090. Este saldo, según el INE, es consecuencia de un flujo inmigratorio esperado de 376.696 inmigrantes, un 17,7 por ciento inferior al año anterior y de una emigración al extranjero prevista de 558.175 personas, un 9,9 por ciento superior a la de 2011.   

En la misma línea, el flujo inmigratorio que recibiría España se iría incrementando progresivamente en los próximos años. En su conjunto, en los próximos 10 años España recibiría unos 3,9 millones de inmigrantes y, en 40 años, el flujo inmigratorio ascendería a 16,7 millones.   

La mayor parte de la inmigración procedería de la Unión Europea (4,9 millones), aunque el envejecimiento poblacional también esperado en Europa iría reduciendo progresivamente el flujo migratorio comunitario. Por ello, el INE especifica que Sudamérica y África se mantendrían como los otros dos grandes puntos de origen de la inmigración de España, con 3,8 y 3,5 millones, respectivamente.   

En cuanto a la emigración, la pérdida progresiva de población en las edades adultas jóvenes tendría como consecuencia que el flujo de salida de población al extranjero "se fuera reduciendo lentamente en el tiempo". En cualquier caso, la prolongación de la propensión actual a emigrar al extranjero provocará que 5,2 millones de personas abandonen España en los próximos 10 años, cifra que ascendería a los 18,1 millones en los próximos 40 años.   

A pesar de que el saldo migratorio de España se iría recuperando paulatinamente en los próximos años, el INE añade que en el conjunto de las próximas cuatro décadas estas tendencias migratorias llevarían a una pérdida neta de población de 1,4 millones de personas.