Salamanca no comparte el buen dato del paro

 
En las estadísticas del desempleo, Salamanca destaca muchas veces por llevar la contraria a la trayectoria general sin aparente lógica ni explicación, pero esta vez los razonamientos para haber logrado un descenso del paro mucho menor que las medias regional y nacional tienen una explicación clara y detallada que no invita precisamente al optimismo. Mientras el sector servicios, con las tradicionales contrataciones de verano, han aliviado por un día la crisis económica que sufre España, Salamanca es una de las siete provincias donde se ha destruido empleo en este sector, lo que indica una nula recuperación económica en esta tierra. El descenso de los inscritos en las oficinas de empleo durante el mes de mayo se situó en apenas 124 personas, el peor dato desde el año 2001 y muy alejado de los 460 del año pasado. La contratación se registró sobre todo en la construcción debido a las obras del plan E que, como se ha demostrado, son pan para hoy y hambre para mañana. Preocupante es también el aumento del paro femenino, precisamente en una de las provincias con la tasa más alta de mujeres sin trabajo de toda España. Así las cosas, sólo cabe pedir que tomen nota las Administraciones públicas y dirijan sus esfuerzos y sus planes de formación, contrataciones, nuevos yacimientos de empleo y alternativas de negocio en aquellos lugares donde, como ocurre en Salamanca, el despegue de la economía está siendo todavía más lento que en el resto del país, según se desprende de la estadística más cruel, la del paro.