Salamanca la legal: Segunda provincia en la que menos se defrauda al seguro de automóvil

Francisco Valencia

La cuantía media del fraude en Salamanca alcanza los 705 euros y la estafa más habitua son los daños ajenos al siniestro.

Las provincias castellanoleonesas, son de las que menos defraudan al seguro del automóvil, según un estudio de Línea Directa que muestra que Soria (2,65 por ciento), Salamanca (3,2) y Burgos (3,4) registran los índices de fraude más bajos del país, a pesar de que León se sitúa en la undécima posición de esta clasificación.


El fraude en el seguro del automóvil se ha multiplicado en España por 3,5 durante la crisis económica (entre 2009 y 2014), con un coste estimado de unos 1.190 millones de euros al año durante 2014, lo que representa un aumento del 20 por ciento en comparación con hace dos años, según el 'Tercer Barómetro del Fraude en el Seguro de Autos de Línea Directa'.

Este documento pone de manifiesto que, de cada cien siniestros de vehículos declarados a las entidades aseguradoras, seis son intentos de fraude. Una situación que tiene graves consecuencias para el sector, con un coste unos 1.200 millones de euros en el ramo de automoción.

En Castilla y León, Soria es provincia con una cuantía media de fraude más alta, con 2.198 euros, le sigue Ávila (2.154) y Burgos (2.015), las tres por encima de la media nacional. Por debajo de este promedio se sitúan León (1.128 euros), Palencia (722), Salamanca (705) y Valladolid (614). Segovia es la provincia que menor importe medio defrauda a las compañías aseguradoras, con 230 euros, seguida de Zamora con 301 euros.

Los datos del informe indican que actualmente unos nueve millones de conductores en España y 350.000 en Castilla y León justifican la estafa al seguro de automoción, con frases como "hay delitos mucho peores y no se persiguen" o "las aseguradoras ganan mucho dinero y cobran muy caro".

El director de Gobierno Corporativo de Línea Directa, Francisco Valencia, resaltó la necesidad de una mayor concienciación por parte de la sociedad ante esta situación, puesto que en la actualidad nueve millones de conductores siguen justificando el fraude al seguro, aunque afirmó que la intención de estafar a las compañías ha bajado casi un 50 por ciento.

"Aún así, el seis por ciento del total de los partes declarados sigue siendo un engaño que nos afecta a todos, por lo que es muy importante que todos comprendamos que, en este tema, al final pagamos justos por pecadores", añadió.

TIPOS DE FRAUDE

Según el Barómetro, el 94,5 por ciento de los intentos de fraude en seguro del automóvil son relativos a daños materiales, mientras que el 4,5% tienen que ver con las lesiones de los ocupantes del vehículo. Los engaños con las lesiones tienen un importe medio 30 veces superior al de los daños materiales, con 17.300 euros de media, frente a los 550 euros de los primeros.

La estafa más habitual, según el documento, son los daños ajenos al siniestro, con el 75 por ciento de los casos, seguida de los montajes preparados con antelación en los que intervienen varias personas, con un doce por ciento; los fraudes con presupuestos inflados (siete por ciento), las averías declaradas como siniestros (1,5 por ciento) o los falsos hurtos (uno por ciento).

En lo referente a las lesiones, un dos por ciento son por enfermedad o lesión anterior al accidente, mientras que el 98 por ciento restante corresponden a simulaciones o falsos agravamientos de un daño real, principalmente en lo relacionado con el esguince cervical.

Según el Barómetro realizado por Línea Directa, los meses anteriores a los períodos vacacionales (mayo, junio y julio), junto con el mes de enero, son las épocas en las que más fraudes se registran, mientras que el lunes es el día en que estas prácticas son más abundantes.


Asimismo, el texto indica que los hombres defraudan más que las mujeres, se arrepienten menos de las estafas y presumen más de ellas, mientras que las mujeres fingen más lesiones que los hombres, al tiempo que simulan mayor gravedad y desconocen más las consecuencias jurídicas del fraude.

A pesar de los datos, el informe de Línea Directa apunta que la intención para cometer un fraude se ha reducido casi a la mitad respecto a hace dos años. Aún así, 5,2 millones de conductores siguen reconociendo que podrían cometer estas prácticas si supieran que no van a ser descubiertos.