Salamanca, la capital peninsular que más población pierde

La capital y la provincia se desertizan.

El padrón refleja que cuenta con 2.520 habitantes menos y que su población ha caído un 1,66%. La provincia pierde más de 5.000 empadronados en el último año en un fenómeno vinculado a la falta de empleo y el envejecimiento.

Los problemas demográficos han hecho presa este año especialmente en la capital salmantina. Y aunque la pérdida de población es una constante en Castilla y León, y lo es en España por el parón de la inmigración, el caso es que Salamanca es la capital de provincia que más población ha perdido en términos relativos este 2013.

 

Según los datos del INE, el padrón municipal refleja que Salamanca tiene 2.520 empadronados menos que hace un año. Es un 1,66% menos, todo un salto estadístico en un año, que es el triple de la media nacional.

 

Además, coloca a la ciudad como la capital de provincia que más población ha perdido porcentualmente en la península, y solo superada en España por Palma de Mallorca. El caso de la capital balear se puede explicar por los empadronamientos de extranjeros o su elevada población flotante, pero el de Salamanca atiende más a la emigración por falta de oportunidades laborales y a la alta tasa de defunciones por el envejecimiento de la población.

 

De hecho, la capital acapara la mitad de la pérdida de población registrada durante este año. Según los datos del padrón del INE, la provincia perdió 5.016 habitantes en 2013, un 1,43%, y abandona la cifra de los 350.000 que tenía hasta ahora. La media nacional, afectada por las circunstancias ya apuntadas, es de -0,29%.

 

La comunidad autónoma de Castilla y León ha perdido un total de 26.203 habitantes, un 1,03 por ciento de la población, según la revisión del Padrón municipal publicada este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En concreto y según esta encuesta, la población de Castilla y León alcanzó a 1 de enero de 2013 los 2.519.875 habitantes, frente a los 2.546.078 que dio la revisión del Padrón municipal en 2012. Esto supone una caída porcentual del 1,03 por ciento, muy por encima de la media española donde la población cayó un 0,29 por ciento.