Salamanca fue la segunda provincia con más matanzas caseras, con 5.243 sacrificios

Las matanzas domiciliarias de cerdos en la región bajan un 73% en 12 años

Las matanzas domiciliarias de cerdos han descendido un 72,93 por ciento en los últimos 12 años, al pasar de las casi 96.000 en la temporada 1999-2000 a las 25.934 en la de 2011-2012, después de una constante caída registrada desde el año 1999, cuando casi 104.000 cochinos fueron sacrificados en entornos domésticos.

Así figura en los datos registrados por la Consejería de Sanidad de Castilla y León, que tiene las competencias para velar por la seguridad alimentaria de los alimentos derivados de estas matanzas, para lo que unos 350 veterinarios se registran como colaboradores que analizan la carne que posteriormente se consume o forma parte de los productos que se elaboran como jamones, chorizos, morcillas, salchichones o jijas, entre otros.

Precisamente la normativa vigente para este tipo de sacrificios data del año 2000, cuando se publicó una orden de la Consejería de Sanidad por la que se regulaba el reconocimiento sanitario de cerdos sacrificados en domicilios particulares, para autoconsumo, en la que se establece el inicio de la temporada el último viernes del mes de octubre, mientras que el final se fija el primer domingo del mes de abril del año siguiente.

Desde la publicación de esta normativa para esta actividad que se define "tradicional" y que supone una excepción al régimen general de producción de carnes frescas para consumo humano, se prohíbe la comercialización de estos productos y además se obliga a cumplir lo dispuesto por las autoridades sanitarias, es decir, un control y examen para evitar consumo de carnes de un animal en mal estado, enfermo o que pueda tener alguna consecuencia en la salud humana.

Para ello, según han informado a Europa Press fuentes de la Consejería, unos 350 veterinarios se registran cada año como "colaboradores" para efectuar tareas de control sanitario derivadas de los sacrificios en domicilios particulares, una tradición con gran arraigo en Castilla y León.

En la última campaña, la provincia en la que más veterinarios se registraron fue la de León, donde lo hicieron 88 profesionales, seguida de Salamanca y Ávila, con 69 y 55, respectivamente. Ya por detrás lo hicieron 40 veterinarios en Zamora, 33 en Burgos y 29 en Segovia, mientras que en Soria lo hicieron 14, una docena en Valladolid y once en Palencia.

La normativa establece que se faculta la participación de veterinarios colaboradores en el desarrollo de las tareas de control sanitario, de manera que estos cobran sus honorarios, mientras que otra de las opciones es que las personas que realicen este tipo de sacrificios lleven a los servicios territoriales de Sanidad las muestras, paguen una tasa que ahora se establece en 5,6 euros y se analice allí.

NORMATIVA
Así, en la orden de la Consejería de Sanidad se establece que los servicios veterinarios tendrán encomendadas, entre otras funciones, realizar análisis micrográficos y comunicar la no aptitud para el consumo de las carnes inspeccionadas y, en su caso, proceder a la inmovilización cautelar reglamentaria, así como coordinar y supervisar la intervención de los veterinarios que actúen en su ámbito.

Por su parte, los veterinarios colaboradores fundamentalmente realiza los exámenes de las carnes y remite a los servicios veterinarios de la Junta la detección de formas parasitarias del género Trichinella, cisticercosis por Cysticercus cellulosae y cuantos riesgos para la salud pública observe.

En base a los datos recogidos por la Junta en las sucesivas campañas, se registra un descenso continuado de las matanzas domiciliarias desde la campaña 1999-2000, con un paulatino descenso, ya que en la 1998-1999, en la que se registraron 103.960 sacrificios, se registró un incremento respecto a la anterior, cuando se produjeron 101.890 --registrados--.

La provincia en la que tradicionalmente --según las estadísticas desde la campaña 1994-1995-- se han producido más sacrificios es León, que ha pasado de 30.620 sacrificios desde la campaña 1999-2000 a los 8.686 de la última de la que se tienen datos (2011-2012).

Esta campaña pasada se registraron 25.934 sacrificios y, tras León, la provincia en la que más se produjeron fue la de Salamanca, con 5.243, seguida de Zamora, con 4.248, mientras que en Ávila hubo 2.933. Ya por detrás figuran Segovia (1.423 sacrificios), Burgos (1.299), Valladolid (1.049), Palencia (688) y Soria (365).

En cifras totales, en el resumen entre la temporada 94-95 y la 2011-2012, se han registrado 1.234.440 sacrificios de cerdos, de los que 384.841 se produjeron en León, 226.983 en Salamanca, 197.442 en Zamora y 131.730 en Ávila. A más distancia siguieron Segovia (78.283), Burgos (72.241), Valladolid (69.947), Palencia (40.700) y Soria (32.273).