“Salamanca es cuna de deportistas, gente lista y preparada para sufrir”

El presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, agradeció a los olímpicos salmantinos su trabajo para que “la marca España ligada al deporte sea reconocida actualmente en todo el mundo”
I. C. / A. A. G.

Alejandro Blanco, máxima autoridad española del movimiento olímpico, abrió el acto de reconocimiento a los deportistas salmantinos que han participado en unos Juegos Olímpicos asegurando que “merecen mucho respeto, incluso un poco más que el resto de deportistas”.

Blanco no quiso denominar a los deportistas citados ayer en la plaza de la Concordia como ex olímpicos, sino como “olímpicos, porque ésa es una condición que nunca se pierde”.

El presidente del COE quiso agrecederles, además, que la marca de “España ligada al deporte sea la más reconocida del mundo” y recordó que Salamanca “es cuna de deportistas, que son gente lista con una extraordinaria capacidad de sufrimiento”.

Lanzarote, agradecido
Tras la intervención de Alejandro Blanco, tomó la palabra el alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, quien destacó que los salmantinos “damos hoy las gracias a quienes lograron gracias a su sacrificio personal, su esfuerzo incondicional, su absoluta entrega e incansable dedicación, llevar el nombre de Salamanca y de España por las distintas Olimpiadas celebradas en el pasado siglo y en los comienzos del actual”.

Lanzarote agregó: “Salamanca ha sido durante el presente año una magnífica Ciudad Europea del Deporte. Con modestia y con sencillez, creo que hemos conseguido trasmitir a la sociedad las bondades de la práctica del deporte, del trabajo en equipo”. El acto de ayer fue, para él, “el epílogo perfecto al título europeo”. En este sentido, el alcalde señaló en su intervención que los 21 olímpicos “estarán desde hoy, con un recuerdo físico, tangible, en un lugar de honor de este nuevo rincón de la ciudad, llamado plaza de la Concordia”, apuntó.

Julián Lanzarote afirmó, para terminar: “Los aros olímpicos se funden con el escudo de nuestra ciudad para formar entre ambos una corona de triunfo alrededor de vuestros nombres que quedarán grabados en una pared como bonito testimonio físico y que permanecerán ya para siempre en la historia deportiva de la ciudad, en su plaza de la Concordia, en donde desde hoy ondeará en vuestro honor la bandera olímpica”.