Salamanca enmienda "los errores del pasado" y entrega a Unamuno la Medalla de Oro y el tĂ­tulo de Hijo Adoptivo

Recogió las condecoraciones su nieto, vecino de la ciudad charra, Pablo Unamuno. Las imágenes del acto, en esta GALERÍA

El alcalde de Salamanca, Alfonso FernĂĄndez MaĂąueco, hizo entrega en el teatro Liceo de la Medalla de Oro y tĂ­tulo de Hijo Adoptivo de Salamanca concedidos a Miguel de Unamuno y Jugo, a tĂ­tulo pĂłstumo, por unanimidad del Jurado de Honores y Distinciones tras el acuerdo de los dos partidos polĂ­ticos representados en el Ayuntamiento y con un gran apoyo institucional y popular.

MaĂąueco defendiĂł la necesidad de aprender de los valores de Miguel de Unamuno y, desde la razĂłn y el derecho, consolidar a Salamanca como ciudad de la concordia.

Fernández Mañueco, recordó la frase de Unamuno que dice: “procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado”, y defendió que Salamanca, como nos enseñó el pensador de la generación del 98, tiene que persuadir y convencer desde la razón y el derecho.

“Los salmantinos podemos enmendar hoy los errores del pasado y consolidar entre todos a Salamanca como capital de la concordia”, subrayó.

El acto solemne acto se abriĂł con el discurso de Julio LĂłpez Revuelta, concejal de Cultura y juez instructor del expediente, que recordĂł ampliamente la trayectoria vital de Unamuno, tan ligada a Salamanca, donde se realizĂł profesionalmente, se exiliĂł y volviĂł de nuevo para terminar falleciendo en la ciudad del Tormes.

Medalla de Oro Salamanca, Hijo Adoptivo, Unamuno

En nombre del exrector de la Universidad de Salamanca, su nieto Pablo -residente en la capital charra- reconociĂł que su abuelo "habrĂ­a hecho alguna referencia a la corrupciĂłn y al fraude, tan frecuentes actualmente" de haber podido asistir a este acto.

El nieto del escritor bilbaino recordĂł como su abuelo "se sintiĂł atraido muy rĂĄpidamente por la ciudad, por la Universidad de Salamanca y por todos los ciudadanos". De hecho, Unamuno terminĂł llamĂĄndola "su patria espiritual" y de hecho Pablo Unamuno quiso recordar cĂłmo "el amor que siente por Salamanca, la admiraciĂłn por sus calles, sus monumentos y sus gentes los refleja con mucha frecuencia en sus escritos".

El familiar del genial escritor quiso recordar y agradecer tambiĂŠn todas las actuaciones que tanto la Universidad como el Ayuntamiento de Salamanca han tenido hacia la figura de su abuelo, aunque recordĂł que "lo mĂĄs emotivo para la familia es que los ciudadanos de Salamanca han recordado vivamente a nuestro abuelo" para terminar precisamente con una poesĂ­a que refleja este sentimiento tambiĂŠn en su abuelo:

Del corazĂłn en las honduras guardo
tu alma robusta; cuando yo me muera
guarda, dorada Salamanca mĂ­a,
tĂş mi recuerdo.

Y cuando el sol al acostarse encienda
el oro secular que te recama,
con tu lenguaje, de lo eterno heraldo,
di tĂş que he sido.