Salamanca contará finalmente con dos hidroaviones anfibios de 5.500 litros para la extinción de incendios

Imagen de los hidroaviones que se encuentran en la base aérea de Matacán

En 2012 en Castilla y León se quemaron 39.742 hectáreas de terrenos y por eso este año contará con los mismos medios que en la pasada campaña.

La Administración central aportará a Castilla y León en la nueva campaña contra incendios los mismos medios aéreos y personales que el pasado año, a falta de confirmaciones definitivas, según se ha dado a conocer este jueves en la Comisión de Asistencia al delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano, celebrada en Segovia.

  

En esta campaña, la Comunidad se enfrenta a la abundante vegetación en el monte debido a las lluvias del invierno y la primavera, según las previsiones que maneja el Gobierno, que indican asimismo que el calor se desplazará en el tiempo, de tal forma que las temperaturas en el mes de septiembre subirán más con respecto otros años.

  

Durante la reunión, se ha informado de que el Estado ya tiene preparados sus medios para extinción de incendios en la Región. En cuanto a los recursos aéreos, contará con dos hidroaviones anfibios de 5.500 litros en Matacán (Salamanca); uno más de 3.100 litros y un avión de comunicación y observación en Rosinos (Zamora); dos helicópteros para brigadas helitransportadas grandes en Lubia (Soria), y un helicóptero para brigadas helitransportada ligera en el Puerto del Pico (Ávila).

 

En este apartado no hay que olvidar la polémica existente por la rescisión del contrato con la empresa concesionaria por parte del Ministerio, con unas medidas que desmantelaban la extinción de los incencios desde Matacán.

 

En cuanto a medios personales, estarán disponibles los efectivos que trabajan desde mediados de enero hasta noviembre en prevención y en la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF). En total, existen 146 personas repartidas por León, Ávila y Soria.

  

En lo que va de año los incendios forestales han respetado la Comunidad, si bien el Gobierno ha mantenido la prevención como mejor respuesta contra los mismos. En 2012 en Castilla y León se quemaron 39.742 hectáreas de terrenos.