Salamanca, confirmada como una de las sedes del centenario de la aviación militar

Las actividades, terrestres y aéreas, se concretarán en la segunda quincena de julio

Salamanca fue ayer confirmada como una de las sedes de la celebración del centenario de la aviación militar española.

 


El programa de actos que albergará tanto la ciudad como la base aérea de Matacán aún no esta cerrado, pero ya se conoce que las instituciones públicas y privadas arroparán las actividades que se lleven a cabo, fundamentalmente a lo largo del mes de septiembre. La relación de actividades, que serán tanto aéreas como terrestres se dará a conocer en la segunda quincena del próximo mes de julio.

 


Una de las actividades ya cerradas será una exposición sobre el centenario, con fotografías, maquetas de aviones y uniformes de pilotos.

 


La historia de la aviación militar española comienza en febrero de 1911 al suroeste de Madrid, en Cuatro Vientos. Son, por tanto, cien los años que separan la entrada en servicio de los biplanos Henrry Farman de 1911 y los modernos EF-2000 Eurofighter en los albores del siglo XXI.

 


A los componentes de la primera promoción de pilotos militares españoles —tres capitanes y dos tenientes— podía distinguírseles durante el vuelo a los mandos de sus aeronaves construidas en madera y tela, sin cabina o barcaza y con unas enormes ruedas de bicicleta que conferían a estos aparatos una apariencia frágil y a sus pilotos un punto de suicidas.

 


No es lo único que ha cambiado en este tiempo. Sus predecesores, aquellos pioneros, todos hombres, volaban a cara descubierta, lentamente, a 70 km/h y a baja cota: no superaban los 300 metros de altura. Hoy, el ojo humano sólo dispone de un minuto para seguir la estela vertical que dibujan los Eurofighter hasta alcanzar los 10.600 metros de altitud a una velocidad dos veces la del sonido.