Salamanca: ¿Carrera de obstáculos o ciudad accesible?

Con el análisis de diversas asociaciones en apoyo de personas con discapacidad TRIBUNA adelanta que la ciudad de Salamanca recibe un 'aprobado' en movilidad y autonomía en el interior de sus edificios públicos.

Existe mucha información no escrita en los muros, calles, plazas, aceras y edificios de cómo una ciudad puede ser integradora para los diversos habitantes o por el contrario más excluyente dependido de factores sociales, económicos o políticos. El concepto “barrera arquitectónica” esta en boga en estos últimos años según nos recuerda el arquitecto técnico del CRMF (Centro de Recuperación de Minusválidos Físicos), Juan Enrique Solano, son obstáculos o impedimentos físicos que no permiten que las personas puedan moverse con libertad plena y sin ver limitada su autonomía. Las barreras urbanísticas son de muchos tipos: hileras de escalones inclinados, baños sin un espacio suficiente para que se desplace una silla de ruedas, semáforos que no tienen señales sonoras, carteles sin el relieve del braille, rampas con una inclinación excesiva que requieren un sobreesfuerzo para moverse por ellas o interruptores de un ascensor situados a una altura a la que no llegaría un niño.

 

Desde la asociación ASPRODES que promueve la igualdad entre personas con una discapacidad intelectual (que en ocasiones viene unida a una discapacidad física) deben tenerse en cuenta el acceso a quien no pueda interpretar una señal textual. Juan Recio explica que es necesario desarrollar el campo del diseño cognitivo donde buscan iconos gráficos más universales para poder orientarse correctamente. A la par que recuerda como en la última celebración del 50 aniversario de la asociación que preside en el Palacio de la Salina algunos de sus miembros tuvieron problemas para acceder al interior del edificio, "dejando una sensación desagradable".

 

Son muchos los factores a tener en cuenta para evitar una arquitectura excluyente que respeten a mujeres y hombres con alguna discapacidad determinada, evitar el término ‘discapacitados’ porque sitúa al individuo por debajo de la discapacidad, siempre que se trata de construir edificios funcionales para un supuesto individuo medio. 

 

 

Desde un informe anual de la ONCE no existe esa persona media gemela al diseñador que cuenta con una altura media, un peso medio, una capacidad intelectual media, una vista media, un oído medio y una movilidad media. La persona estándar es una ficción que surge de los cálculos de muchas personas concretas y es desde una perspectiva de un diseño más aperturista consideran que la media debe contemplar los dos extremos opuestos de un grupo.

 

Cuando Enrique Solano recibe a este medio en su despacho del IMSERSO explica como el trazado del urbanismo está marcado por la legislación previa en este campo, y en el caso de la Comunidad de Castilla y León es la última en publicar un reglamento al respecto aunque cuenta con la ventaja de ser bastante avanzado y completo. 

 

El Ayuntamiento de Salamanca publicó en 1995 el primer reglamento de Ordenanza Municipal sobre la Accesibilidad Integral viene de la mano con la peatonalización de varias vías céntricas como la Calle Toro, Calle Zamora o la Avenida del Prior. Tenían en cuenta tanto el acceso a lugares públicos, como las comunicaciones, los medios de transporte y las medidas de las propias viviendas particulares. El Reglamento de Accesibilidad y Supresión de Barreras (B.O.C. y L. de 4 de septiembre de 2001) se concretan las exigencias dimensionales y de diseño que deberían cumplir el entorno urbanístico, el arquitectónico (los edificios), el transporte y las comunicaciones. transmitiendo como desde la administración hay una mayor sensibilidad para asegurar los requisitos mínimos en el diseño y dimensión de los edificios públicos.

 

 

Enrique Solano recuerda a este diario que “la situación de los edificios públicos se resume en un patrimonio relativamente reciente (posterior al 2001- 02) que cumple con la legislación y los estándares de accesibilidad, y un segundo patrimonio, que corresponde a edificios antiguos que no cumplen con los mínimos de movilidad, y que seguramente no puedan cumplir con dichos mínimos por diversos motivos”. Ejemplos de este tipo de edificaciones con una accesibilidad parcial es el edificio de Hacienda, el antiguo edificio de Correos o el edificio de la Subdelegación del Gobierno.

 

Aunque desde la ONCE de Salamanca reconocen que hay ciertos edificios como el de la Junta de Castilla y León con excesivos espacios abiertos sin bandas transversales para personas con una discapacidad visual constituyendo un “verdadero laberinto” y la necesidad de dependencia de un asistente. En muchas ocasiones cuando un invidente debe realizar un trámite esperando su turno y buscando una mesa, sólo lo escucha pero no cuenta con ninguna guía hasta ella. 

 

Es necesario para las personas con un déficit visual que todos los dispositivos de apoyo se encuentren correctamente ajustados en sus medidas y función: una banda roja transversal para delimitar el camino, la botadura y el remate de las barandillas que en ocasiones es demasiado brusco dejando libre el último escalón.

 

Así mismo fuentes de la ONCE advierten de las dificultades de armonizar un diseño accesible para diversas personas con discapacidad, las bandas delimitadoras para personas con déficit visual pueden afectar levemente al movimiento de una silla de ruedas o un carrito. Una de las bases es plantear este diseño inclusivo desde el inicio ya que cualquier adaptación puede ser más costosa o complicada de realizar. Desde la ONCE explican a este medio como los semáforos tienen señales acústicas que pueden ser activadas por medio de un mando a distancia para los afiliados a esta asociación, de esta manera se evita la contaminación sonora. Este dispositivo tiene el nombre de 'ciberpass'.

 

ACCESIBILIDAD EN EDIFICIOS HISTÓRICOS

 

Advierten desde la ONCE de las dificultades de complementar los reglamentos de accesibilidad con lo de defensa de los edificios históricos que cuidan en muchas ocasiones de cualquier modificación que pueda suponer un impacto visual o un deterioro de estos. Aunque la ciudad de Ávila ha recibido un premio a la accesibilidad universal a pesar de su orografía accidentada, murallas, calles estrechas y empinadas o numerosos edificios patrimoniales. Es una cuestión, en muchas ocasiones, de voluntad institucional más que de las dificultades que suponga una ciudad. Fuentes de la ONCE explican que "en muchas ocasiones es una cuestión de rentabilidad electoral y por quedar bien. En las menos, por convicción personal como es el caso de la concejala por el PSOE en Ávila por la accesibilidad, una concejalía escasa en España.

 

Remarca Enrique Solano alguna situaciones que pueden evitarse como utilizar antes una grúa para introducir a personas tetrapléjicas dentro de una piscina muncipal como la de <la Alamedilla  y no incluir desde su diseño inicial una rampa con una leve inclinación. Una rampa puede ser utilizada por una gran variedad de personas con una discapacidad que afecte a su movilidad o sensoriales (invidentes, personas con déficit auditivo), una persona mayor con una muleta y una madre o padre con un carrito para su bebé.

 

Es necesario empatizar con el colectivo de discapacitados físicos o sensoriales porque todos vamos a sufrir de forma temporal, o permanente, un tipo de incapacidad o limitación que nos impida relacionarnos con "normalidad" con nuestro entorno. Pensemos en el caso de una mujer embarazada que posteriormente vaya a mover un carrito con el niño, alguien con lúmbago, alguien convaleciente de una operación o una persona con una escayola en la pierna. 

 

“Un espacio urbanístico o arquitectónico, o de cualquier tipo, totalmente accesible y de hecho la mayoría de nosotros conocemos edificios que nosotros usamos habitualmente y que incluso no nos hemos percatado de que están adaptados, hasta que hemos visto a una P.M.R. que lo ha utilizado, y esto es la virtud de su diseño, estar adaptado sin que sea algo específico, es lo que muchos autores aglutinan en el concepto de "diseño universal", Solano concluye reafirmando como están cambiando la sensibilidad social y la forma de ver los espacios urbanos para construir a ciudad entre todos.