Salamanca alberga la primera unidad en España especializada en la atención a pacientes que superan el cáncer

Juan Jesús Cruz (derecha) junto al consejero de Sanidad de la Junta (Foto:F.Rivas)

Unas 172 personas ya han sido atendidas desde el mes de mayo

Unas 172 personas ya han sido atendidas desde el mes de mayo en Salamanca en la primera unidad en España especializada en pacientes que han sobrevivido más de cinco años a un diagnóstico de cáncer.

 

El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, y el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), Juan Jesús Cruz, han presentado esta Unidad de Largos Supervivientes en Oncología (ULSO), que se encuentra en Salamanca como un proyecto “pionero” y que está previsto que se vaya incorporando a otras provincias de Castilla y León.

 

Dentro del programa de coordinación entre Atención Primaria y Atención Especializada de Sacyl, desde el Servicio de Oncología del Complejo Asistencial Universitario, se ha iniciado la puesta en marcha de este plan de atención en el que participan todos los centros de salud de Salamanca y que es el primero en el país con carácter “sistemático”, ha indicado el consejero.

 

Este plan pretende dar “continuidad asistencial” con una atención “más adecuada” a sus nuevas condiciones a enfermos con antecedentes oncológicos que han superado, al menos, cinco años desde la finalización del tratamiento con intención curativa de la enfermedad neoplásica, salvo aquellos con situaciones “más complejas” que precisen continuar en el Servicio de Oncología.

Muchos de estos pacientes están “libres de enfermedad”, una expresión referida a neoplasias en remisión, pero algunos de ellos se enfrentan a aspectos físicos, sociales, laborales, psicológicos y emocionales que constituyen una verdadera enfermedad crónica para lo que se trata de actuar con esta unidad fuera de los servicios oncológicos, algo que “ayuda”, y que aportará al paciente la posibilidad de contar con la presencia de médicos de Atención Primaria, psicólogos o, incluso, trabajadores sociales, ha apuntado Juan Jesús Cruz.

 

No obstante, tanto el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica y jefe del Servicio de Oncología de Salamanca como el consejero, han matizado que los pacientes en el caso de precisar una nueva atención especializada oncológica tendrán “la seguridad de poder volver” a los especialistas para “descartar cualquier asunto o para lo que sea necesario”.

 

Para ello, la unidad cuenta por el momento con una profesional que atiende posibles necesidades, evalúa casos y deriva algunos de ellos, unos 90 al mes, a los servicios que integran el plan.

 

LARGOS SUPERVIVIENTES

 

Antonio María Sáez Aguado ha explicado que , según la SEOM, cada año habrá en España 100.000 nuevos largos supervivientes, alrededor de 7.000 en Castilla y León, con necesidades especiales que es preciso atender de la forma “más adecuada”.

 

Además, si se tiene en cuenta que casi la mitad de los largos supervivientes de cáncer son mayores de 70 años, es importante identificar el impacto de estos problemas específicos en relación con las comorbilidades frecuentes a esa edad como hipertensión, diabetes o cardiopatías.

 

EXPERIENCIA PILOTO

 

La experiencia piloto puesta en marcha en Salamanca en colaboración con la SEOM pretende, según ha explicado el consejero de Sanidad, hacer un seguimiento de estos pacientes en aspectos como la prevención de una recaída, nuevas neoplasias o efectos secundarios tardíos, y la necesaria coordinación entre especialistas y Atención Primaria.

 

Según el momento de la enfermedad y la situación clínica del paciente, el peso de la atención recaerá más en Atención Primaria o en Atención Especializada. Así, durante el tratamiento activo la asistencia se realizará en el hospital, mientras que los profesionales de los centros de salud cobrarán más protagonismo a medida que transcurra el tiempo desde que el cáncer haya sido tratado y cobre relevancia la gestión de la salud a largo plazo.

 

Existen pacientes de alto riesgo que pueden definirse como los que poseen una elevada probabilidad de recaer o presentar un segundo tumor, incluso más allá de los cinco años, o que tienen secuelas importantes debidas al propio cáncer, a las técnicas diagnósticas o a las terapias recibidas. Este tipo de enfermos suele requerir seguimiento hospitalario, en muchas ocasiones por equipos multidisciplinares.

 

Por otro lado, gracias a los programas de cribado y diagnóstico precoz puestos en marcha por la Junta de Castilla y León cada vez son más los pacientes que se diagnostican en estadios iniciales, lo que unido a la mayor eficacia de los antitumorales hace que el riesgo de recaída de muchos supervivientes a largo plazo sea bajo. En este grupo la atención integral dentro de programas de salud se considera prioritaria, y por tanto es recomendable que se realice en Atención Primaria.

 

La idea de esta unidad es que, en general, los pacientes deben ser atendidos en los centros de salud y que dejen los hospitales para problemas específicos o más complejos, para lo cual se han establecido unos circuitos entre ambos niveles y se ha creado la figura del 'oncólogo de enlace', que estará encargado de identificar a estos pacientes y de elaborar una hoja informativa individualizada de cada uno con las recomendaciones y pautas de seguimiento más adecuadas a su situación física, psicológica o sociolaboral.

 

El protocolo establecido en Salamanca indica que cada paciente irá acompañado de un informe completo de todo su proceso y del tratamiento administrado, en el que se indicará los años que lleva libre de la enfermedad. Asimismo, se acompañará de la citada hoja informativa relativa al seguimiento de su tumor, en la que se especificarán los tiempos y pruebas adecuadas que precisa.

 

La idea de esta colaboración entre niveles se refleja en que desde Atención Primaria podrán solicitarse las pruebas diagnósticas “imprescindibles” para el seguimiento de este tipo de pacientes. Si se detectara una recaída, el médico de familia deberá contactar con la ULSO, donde se valorará la información y, en caso necesario, se reintegrará al enfermo a las consultas hospitalarias.

 

La estimación realizada por los responsables de la ULSO de Salamanca es que, en una primera fase de cribado, cada semana puedan detectarse entre cinco y diez pacientes con estas características, que se repartirían entre los 35 centros de salud de la provincia, con la ventaja de que el oncólogo de enlace entre ambos niveles estará siempre a disposición de los profesionales de Atención Primaria para ser consultado cuando sea necesario.

 

De hecho, desde su puesta en marcha el pasado 7 de mayo han sido derivados desde Oncología Médica a esta unidad un total de 172 pacientes, de los que 129 son mujeres y 43 varones. Los tumores más prevalentes han sido los de mama (47,1 por ciento) y colorrectal (31,4 por ciento).

 

Los especialistas de la ULSO han dado el alta definitiva a 113 de esos pacientes, bien para ser seguidos en Atención Primaria -54 en centros de salud rurales y 38 en urbanos- o bien para su seguimiento en Oncología o en la Unidad de Consejo Genético.

 

PROTOCOLOS

 

En total, se han diseñado protocolos para once tipos de cáncer: mama, epitelial de ovario, endometrio, cérvix, colon, recto, estómago, pulmón, vejiga, testículo y del área otorrinolaringológica. En cada uno se incluyen criterios sobre periodicidad de revisiones, exploración y analítica o pruebas diagnósticas o sobre complicaciones tardías secundarias a tratamientos.

 

Como ejemplo, el protocolo de seguimiento establecido para un cáncer de mama recoge una revisión anual, que incluirá exploración física, mamaria y de cadenas ganglionares, una mamografía y una analítica completa. En caso de que alguna de las pruebas revele una recidiva de la enfermedad todos los resultados se enviarán a la ULSO para analizar la sospecha clínica. 

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