Sáenz de Santamaría dice que el acuerdo del CPFF acaba con el déficit oculto y sienta las bases de la credibilidad

Ha centrado su discurso en la política económica del Partido Popular y ha querido insistir en destacar el acuerdo alcanzado con las comunidades

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría ha recalcado este sábado que el acuerdo alcanzado el pasado jueves entre el Gobierno y las Comunidades autónomas sobre los planes de ajuste presupuestario permitirá "acabar con el déficit oculto" y permitirá "sentar las bases de la credibilidad" de España ante la Unión Europea.

La política vallisoletana ha intervenido en la clausura del XII Congreso Regional del PP de Castilla y León, celebrado este sábado en Ávila, donde se ha confirmado la reelección de Juan Vicente Herrera como presidente.

El discurso de la número dos del Ejecutivo de Mariano Rajoy ha centrado su discurso en la política económica del Partido Popular y ha querido insistir en destacar el acuerdo alcanzado con las comunidades el pasado jueves en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera, que permitirá, a su juicio, "volver a generar riqueza, y también mejorar el control" pues "nunca más va a haber déficit oculto".

Además, destacó que se inyectará liquidez para el crecimiento al tiempo que se compromete con la austeridad y se "sientan las bases para un país creíble". En este sentido, ha aseverado que el acuerdo demuestra que "austeridad y crecimiento no son antagónicos".

La vicepresidenta ha explicado que, ante los discursos que defienden "debates falsos" sobre esa "antítesis", el CPFF puso "un ejemplo muy claro de que van de la mano", como es a su juicio el plan de pago a proveedores, que permitirá "volver a generar riqueza" y a "inyectar liquidez" para dar pasos hacia el crecimiento.

Del mismo modo, en el Consejo se "puso el contador a cero" en la contabilidad regional, con un esfuerzo por la "austeridad", por la garantía de que no habrá "nunca más déficit ocultos" que se den motivos de credibilidad ante la Unión Europea. "España es un país creíble, porque paga lo que debe, recobra la confianza y con ella viene el crecimiento y el empleo", ha enfatizado.

Sin embargo, ha lamentado que en los últimos tiempos, en España "las malas noticias colean mucho" mientras que las buenas "duran poco", pero ha incidido en que el acuerdo con las comunidades autónomas, que se ha llevado a cabo pese a los diferentes signos políticos y "aparcando diferencias", tendrá "consecuencias importantes".

En este sentido, ha defendido que el país necesita un cambio de mentalidad política para pasar de una época en la que, ha criticado, "se pensaba que el dinero no era de nadie y por eso se malgastó" a otra en la que "cada euro es sagrado y tiene que llegar a su destino" con el objetivo de que las administraciones puedan "hacer más con menos" y trabajar para que esos euros "lleguen a la economía real".

La miembro del Ejecutivo central ha reflexionado que "no sólo con austeridad se sale de la crisis", y ha apuntado que es el momento de "hacer reformas en lo que no funciona", con lo que habrá que afrontar "mayores revoluciones" después de que "nadie se atreviera a cambiarlo".

En este sentido ha reprochado que en España había "costumbre" de "criticar lo que va mal, las cosas que no tienen solución, la burocracia y el exceso de boato en las instituciones", o la "calidad de la democracia y los precios de la energía". Pero, sin embargo, existen otras "cosas" que "nadie se ha atrevido a cambiar" y que el Gobierno 'popular' "tiene el respaldo mayoritario" para hacerlo.

"Ahora o nunca"
No obstante, ha admitido que las reformas no serán fáciles y que "habrá algunos a quienes puede molestarles" por esa costumbre anteriormente referida. Eso no siempre es fácil y además siempre hay algunos que puede molestarles, porque nos hemos acostumbrado a funcionar de determinada manera y por ello ha querido advertir de que "no son épocas para gobernantes cómodos sino para ser valientes, directos y sinceros".

Para la vicepresidente es "ahora o nunca" el momento de "volver a crecer y generar empleo", tras lo que se ha mostrado comprensiva con quienes no están de acuerdo con la reforma laboral. Sin embargo, a ellos les ha pedido que "piensen en lo que representa para los cinco millones de parados", pues considera que "todos los españoles merecen un respeto.