Sacyl destina 62 millones a la semana para garantizar la asistencia sanitaria en Castilla y León

El nuevo Plan de la Junta se basa en dos pilares: asegurar la sostenibilidad del sistema sanitario y la adecuada gestión de la demanda para garantizar la accesibilidad a una asistencia de calidad.

 

EMERGENCIAS SANITARIAS

 

La Gerencia Regional de Emergencias desarrolla un plan anual de gestión específico, que contiene 17 objetivos y 26 indicadores. Para 2016, se incidirá de forma especial en adecuar la concordancia entre el tipo de respuesta al incidente y el recurso que se le asigna, optimizando este recurso en función de la patología del paciente.

 

Se pretende además aumentar la coordinación diagnóstica entre el médico regulador y el medico asistencial, para hacer un adecuado interrogatorio previo al envío de una Unidad de Soporte Vital Avanzado, y mejorar la actuación y coordinación en el Código Infarto, incidiendo de forma especial en la necesidad de aumentar los pacientes que reciben tratamiento de reperfusión (tomar la decisión de aplicar tratamiento fibrinolítico o trasladar al paciente a un centro con capacidad para realizar una angioplastia primaria).

 

La Gerencia de Emergencias Sanitarias integrada en el 112 prevé, en 2016, la movilización de 286.402 recursos  para la atención a 253.099 pacientes: 34.000 movilizaciones de las Uvis medicalizadas; 182.681 de las Unidades de soporte vital Básico; 1.453 salidas de los helicópteros medicalizados o 34.415 de los servicios de urgencias de atención primaria.

 

Cada ciudadano acudirá una media de 12,6 veces a su centro de salud y cerca del 10 % de los castellanos y leoneses ingresará en un hospital público a lo largo de 2016. Uno de cada 10 ciudadanos precisará una intervención quirúrgica; se realizarán 49 millones de prescripciones de medicamentes y, al finalizar el año, el 90 % se hará mediante receta electrónica. En los centros hospitalarios de Sacyl, se realizarán más de un millón de pruebas diagnósticas y, semanalmente, se harán 18 trasplantes de órganos y tejidos. Cada semana del año, Sacyl dispondrá de 62 millones de euros para garantizar la asistencia sanitaria a los ciudadanos de Castilla y León.

 

El presupuesto de la Gerencia Regional de Salud para 2016 asciende a 3.210 millones de euros, con una población asignada de 2.380.167 tarjetas sanitarias. La actividad prevista para 2016 asciende a 36,2 millones de consultas, tres millones de urgencias, 247.000 ingresos hospitalarios, 256.000 intervenciones quirúrgicas y más de 1 millón de pruebas diagnósticas. El resumen de la actividad prevista se puede ver en el cuadro adjunto.

La vicepresidenta de la Junta, Rosa Valdeón, y el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, han presidido la firma del Plan Anual de Gestión (PAG) de la Gerencia Regional de Salud para 2016, un documento de trabajo que prevé entre sus acciones más novedosas la reducción de las demoras y la mejora de la asistencia prestada a los pacientes crónicos pluripatológicos más complejos -los denominados G3, que suman más de 120.000 enfermos en Castilla y León-, que requieren mayores cuidados y por tanto son consumidores de gran cantidad de recursos sanitarios.

 

El PAG 2016, cuyo ámbito de aplicación es cada una de las once áreas de salud de Castilla y León, se configura en torno a 37 objetivos y 57 indicadores de actividad que dan soporte a los dos grandes ejes sobre los que se quiere orientar toda la actividad: asegurar la sostenibilidad del sistema sanitario y la adecuada gestión de la demanda para garantizar la accesibilidad a una asistencia de calidad.

 

Como acción más novedosa para este año, el PAG ha establecido la potenciación de la asistencia prestada a los pacientes crónicos pluripatológicos más complejos -los denominados G3-, que requieren mayores cuidados y por tanto son consumidores de gran cantidad de recursos sanitarios: son el 5,4 % de la población y a su atención se dedica el 20 % de las consultas de Atención Primaria, el 21 % de los ingresos hospitalarios, el 59 % de las consultas hospitalarias o el 17  % de las urgencias.

 

Para garantizar una atención más eficiente, se realizará una actualización de su situación clínica y terapéutica, una valoración funcional, emocional o cognitiva y una valoración social, lo que redundará en un seguimiento más preciso de cada caso. Se establecerán además para este grupo de pacientes unos mínimos en las visitas anuales y/o intervenciones sanitarias en atención primaria, que en el caso del profesional médico serán dos y de enfermería seis.

 

Según los expertos, estas mejoras en el control conllevarán menor necesidad de utilizar los recursos hospitalarios, en concreto los servicios de urgencias, así como una reducción de los ingresos y los reingresos.

 

Una tercera actuación en este grupo de pacientes, en concreto los que son atendidos en las unidades de continuidad asistencial y después ingresan, será la conciliación de la medicación a través de un protocolo, es decir, se revisarán las discrepancias que pudieran existir entre el tratamiento habitual del paciente y los fármacos prescritos después de una transición asistencial, evitando así la aparición de efectos adversos.

 

CONTINUIDAD ASISTENCIAL

 

Otra aspecto relevante, para avanzar en la continuidad de cuidados, será facilitar a todos los pacientes un informe de cuidados de enfermería al alta hospitalaria, estableciendo además contacto con ellos desde Atención Primaria en las siguientes 48 horas laborables –destaca el papel relevante de la enfermería en la atención a crónicos- para, de esta manera, garantizar una atención sanitaria coordinada e integrada, evitando, en la medida de lo posible, la discontinuidad en la asistencia.

 

El Plan Anual de Gestión de Sacyl establece como otro gran objetivo para este año la reducción de las demoras tanto en listas de espera quirúrgicas –optimizando el uso de los quirófanos o reduciendo las intervenciones suspendidas- como en las de consultas externas o las de técnicas diagnósticas –disminuyendo el número total de pacientes en espera-. De hecho, se ha diseñado un plan específico de actuación, el denominado ‘Plan estratégico de eficiencia, control y reducción de las listas de espera’ (Perycles).

 

Es objetivo también para 2016 reducir la demora en las citaciones para consultas a demanda en Atención Primaria, concretamente, en los centros de salud urbanos, que es donde más incidencia se observan en determinadas épocas y horarios. Se quiere trabajar también en potenciar la coordinación entre niveles asistenciales gestionando mejor las consultas externas solicitadas desde primaria a los hospitales (área médica, quirúrgica, pediátrica y obstétrica).

 

SEGURIDAD EN LA PRÁCTICA CLÍNICA

 

La Gerencia Regional de Salud contempla como otro objetivo la mejora de la seguridad de la práctica clínica mediante la consolidación de los siguientes programas: bacteriemia, neumonía y resistencia zero; implantación del listado de verificación quirúrgica (check-list); sistema de notificación y análisis de incidentes relacionados con la seguridad del paciente; seguridad en la prescripción terapéutica.

 

El PAG 2016 profundizará en las actuaciones previstas en los programas ya en marcha de cáncer de mama y colorrectal, mejorando los tiempos de atención entre los resultados de las pruebas de cribado y las pruebas diagnósticas complementarias. También se ha incluido para este año el despistaje de posibles situaciones de violencia de género en mujeres embarazadas.

 

Otras actuaciones irán dirigidas a mejorar la cobertura, calidad y resultados de las actividades preventivas y asistenciales en los siguientes procesos: sobrepeso y obesidad infantil, hipertensión arterial, diabetes mellitus, cuidados paliativos, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca crónica y EPOC.

 

En el apartado de la investigación, Sacyl quiere promover el liderazgo y la participación de todos los profesionales -con especial énfasis en la enfermería- en proyectos de investigación financiados por el Plan Nacional de I+D+i, el Programa Horizonte 2020, el 7º Programa Marco de la UE o los proyectos de la Junta de Castilla y León activos en 2016.

 

En cuanto a la prestación farmacéutica, el PAG contempla objetivos específicos para mejorar la eficiencia y calidad tanto en los hospitales públicos como a través de receta, resaltándose la importancia que tiene vigilar la adherencia al tratamiento de pacientes complejos, tanto en la consulta como en la visita domiciliaria -de nuevo el papel esencial de la enfermería-.