¿Sabes si eres un comprador compulsivo?

El "Black Friday" ya está aquí, recuerda, también en Salamanca. Este año se prevé que las compras alcanzarán los 1.172 millones de euros en España, un 10,6% más que en el Black Friday anterior. El dato que no conocemos es cuántas de esas compras serán porque la persona que las hace tiene un problema psicológico detrás, un posible "trastorno adictivo no relacionado a sustancias".

Juan lleva ahorrando mucho tiempo para darse un capricho. Siempre espera que lleguen los días de descuentos especiales en las tiendas. 

 

Marta se encuentra mal anímicamente. Se altera ante la posibilidad de comprar y va al Black Friday. Al final termina comprando muchos artículos para sentirse mejor. Pero llega a casa y se siente mal. Esto ya le ha pasado alguna vez. Se repita la historia. 

 

Juan es una persona que aprovecha las ofertas, Marta tiene un problema.


La promoción del consumo de las sociedades occidentales provoca que muchas personas realicen compras innecesarias con cierta asiduidad. No obstante, lo que para la mayoría solo es una conducta puntual que no acarrea dificultades, para otras se convierte en un en un grave problema que condiciona su bienestar y afecta a gran parte de sus actividades y relaciones cotidianas.

 

Aunque el asunto no es nuevo (las primeras referencias de casos de "compra problemática" aparecen a principios del siglo XX en publicaciones psiquiátricas), los problemas derivados de la realización de compras excesivas y/o innecesarias, están despertando un interés creciente en la comunidad social y científica, y se encuadran dentro de los "Trastornos Adictivos no relacionados a sustancias" en el "Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5."

 

¿CÓMO SÉ SI SOY UN "COMPRADOR COMPULSIVO"? ¿SOY CÓMO MARTA?

 

Piensa si...

 

1. Tienes un intenso deseo, ansia o necesidad de comprar.

 

2. Acudes a las tiendas y centros comerciales y caes desesperadamente en la tentación de adquirir todo aquello que te vayan poniendo por delante, sea lo que sea. No pensando en si te hace falta, si te gusta, o si no te lo puedes permitir económicamente.

 

3. No te fijas en los detalles. Pierdes completamente el control comprando y, a menudo, puedes llegar a gastar más de lo que tienes.

 

4. Utilizas las compras como salida de emergencia ante tu ansiedad o malestar.

 

5. Cuando llegas a casa compruebas que lo que has comprado no te hacía falta, que es demasiado caro para tu bolsillo y que, además, no te ha servido para aliviar tu sufrimiento. 

 

6. Crees que puedes controlar tu problema, que tienes una estrategia mágica que te va a permitir dejarlo cuando tú quieras, pero has comprobado que no es así.

 

7. Justificas tus compras con muchos argumentos, llegando a engañar a los de tu alrededor, ocultando la gravedad del asunto.

 

8. Tu necesidad de comprar y la cantidad de dinero que gastas aumenta cada vez más.

 

9. Descuidas tus actividades habituales previas (actividades de ocio, familiares, sociales, académicas, laborales o académicas). Piensa también si algún allegado te ha informado de las consecuencias del punto anterior.

 

10. Sientes irritabilidad y malestar ante la imposibilidad de ir de compras.

 

11. Si se repite este ciclo: Te encuentras mal. Te excitas ante la posibilidad de comprar. Compras objetos innecesarios. Te arrepientes por el dinero gastado y por la pérdida de control. Cuándo se pasa el malestar, vuelta a empezar.

 

Si te identificas con Juan y crees que no tienes un problema, disfruta del Black Friday. Si te identificas con Marta y dudas de si tienes un problema, pide ayuda a un psicólogo.