¿Sabes cómo vivir una sexualidad sana y disfrutar de ella?

Los estudios realizados por el Ministerio de Sanidad de 2009, revelan la necesidad de que la sexualidad se aborde de manera integral, científica y humana, con un enfoque positivo.

Es una alegría que la sexualidad esté tan presente en nuestra sociedad porque potencia la capacidad del ser humano para dirigir su vida.

 

Sin embargo, puede que te sientas bombardeado por mensajes que te invitan a despertar el instinto sexual, tan fuerte, sano e innato, como si no contaran con las otras dimensiones de la sexualidad: lo psicológico, los afectos o la intimidad. Marquesinas de modelos en ropa interior, anuncios gigantes de mujeres medio desnudas o papelitos con contenido pornográfico en el parabrisas del coche te pueden invitar a sumergirte sin reflexionar en tu propio mundo del placer sexual.

 

Llegas a casa, tu lugar seguro, y enciendes el ordenador, te metes en Internet a ver noticias y te saluda una rubia muy simpática y te invita a iniciar un chat "¿Quieres conocerme?". Mientras que los publicistas y empresarios abordan la sexualidad como método estratégico de marketing, el mundo de la psiquiatría y la psicología se dedica a tratar el aumento de la demanda de problemas sexuales en las consultas clínicas.

 

Los estudios realizados por el Ministerio de Sanidad de 2009, revelan la necesidad de que la sexualidad se aborde de manera integral, científica y humana, con un enfoque positivo.

 

El hecho de que seamos seres sexuales es una parte importante de la persona, ya que no sólo constituye una fuente de placer y bienestar sino, una forma de ser, de presentarse en sociedad y de expresar afecto a las personas que queremos, independientemente de si la persona elige practicar una conducta sexual activa o no.

 

La sexualidad constituye una función básica del ser humano que implica tres factores:

 

- El cuerpo - Las emociones - Las actitudes.

 

Estas últimas implican pensamientos y creencias elaboradas por la formación recibida en nuestra familia, colegio o amigos.

 

Por ejemplo: "Las caricias, los besos o tocarnos, pueden dar tanto placer como hacer el amor, sin riesgo de embarazo ni enfermedades de transmisión sexual", "Pienso que la sexualidad es solo reproducción" o "Creo que el sexo es algo natural y que no necesita una educación especial". La sexualidad guarda una estrecha relación con el estado de salud y con la calidad de vida del individuo.

 

En una encuesta realizada en 2012, el 72% de los españoles encuestados informaron que una buena salud sexual mejoraba su estado de ánimo, el 61% se notaba menos estresado, el 51% mejoraba como pareja y el 44% se sentía más saludable. Si quieres saber si tienes una buena salud sexual, contesta a las siguientes preguntas:

 

- ¿TE SIENTES A GUSTO CON TU CUERPO Y LO VALORAS?

 

Aunque pueda haber alguna parte de tu cuerpo que no te termine de gustar, no pasa nada. Seguro que encuentras otras cosas de ti mismo que te dan seguridad. Es importante que te sientas a gusto con tu cuerpo, conocerlo y aceptarlo. Así podrás disfrutar más y mejor del contacto físico en tus relaciones.

 

- ¿TE RELACIONES RESPETUOSAMENTE CON PERSONAS DE AMBOS SEXOS?

 

"¡Es que no te entiendo!" puede ser una frase muy habitual en una relación entre hombre y mujer. Apreciar y reconocer que la persona que tenemos en frente es distinta puede ser un primer paso para considerar sus sentimientos y pensamientos "Entiendo cómo te puedes sentir cuando llego a casa cansada y enfadada".

 

- ¿SABES EXPRESAR APROPIADAMENTE EL AFECTO Y LA INTIMIDAD?

 

¿Te ha pasado alguna vez que te sientes mal y no sabes qué te pasa? En nuestro día a día nos surgen emociones que no somos conscientes de ellas. Reconocerlas, aceptarlas y ponerles nombre nos ayuda a expresar lo que sentimos y pensamos. El compartir lo que llevas dentro te puede ayudar a conocerte, conocerle y quererle más.

 

- ¿MANTIENES PRÁCTICAS SEXUALES BASADAS EN LA EXPLOTACIÓN O MANIPULACIÓN?

 

Es probable que tú mismo o alguien de tu alrededor haya mantenido una relación al estilo '50 Sombras de Grey' pero sin juguetes sadomasoquistas. Ante el inicio de sospecha de chantaje "Si no te acuestas conmigo, te dejo", puedes empezar a poner límites comenzando a decir que no si no te sientes preparado o no quieres hacerlo.

 

- ¿DISFRUTAS Y OBTIENES PLACER CUANDO TE RELACIONAS SEXUALMENTE? - ¿TE ADAPTAS A LOS CAMBIOS QUE LOS AÑOS IMPONEN A TU CAPACIDAD SEXUAL?

 

"¡Eso es cosa de jóvenes, nosotros ya no tenemos edad!". Es una frase que has podido oír a tus abuelos. Con el transcurso de los años nos vamos haciendo mayores y nuestro cuerpo, inevitablemente, se va deteriorando. La sexualidad se puede expresar a pesar de las limitaciones propias de la edad, con un beso, un abrazo, una caricia...

 

- ¿TE EXPRESAS Y DISFRUTAS SEXUALMENTE DE ACUERDO CON TUS VALORES?

 

Antes de decir el sí quiero, quiero irme a vivir con mi novia", "Mi novio y yo hemos decido no tener relaciones sexuales hasta el día de nuestra boda" ¿Tienes unos principios que van acorde a tu proyecto vital? La sexualidad se puede hacer compatible con los valores que has elegido vivir.

 

- ¿TE INFORMAS SOBRE LA SEXUALIDAD Y PREGUNTAS TUS DUDAS?

 

Al principio puede darte un poco de vergüenza, es bueno elegir bien la fuente "de la que quieres beber". Infórmate de quien puede orientarte, no tengas miedo en preguntar antes de buscar en Google. Cuando tengas dudas pregunta a tus padres, profesionales especializados, profesores de confianza...

 

- ¿ESTABLECES Y MANTIENES RELACIONES SIGNIFICATIVAS?

 

Las relaciones familiares y sociales sólidas, estables y duraderas son necesarias para tu buen desarrollo sexual.

 

- ¿ERES CAPAZ DE RECONOCER LOS COMPORTAMIENTOS SEXUALES QUE REALZAN TU VIDA Y LOS QUE SON PERJUDICIALES PARA TI MISMO O PARA LOS DEMÁS?

 

Hay algunas conductas sexuales insanas que no aportan armonía a la persona ni un bienestar psicológico, como por ejemplo, el consumo adictivo de pornografía, que puede hacer que estés más irritado en casa, que te aísles o incluso tengas problemas en el trabajo. Cuando estas conductas deterioran tu vida, es necesario acudir a un especialista, un psicólogo o un psiquiatra con formación sexual que pueda ayudarte y entenderte con la delicadeza que este tema requiere.