Rusia, Brasil como trampolín a su Mundial

Rusia será la organizadora de la Copa del Mundo de la FIFA en el año 2018, una tesitura por la que en la cita de Brasil los resultados no serán una urgencia para el equipo entrenado por el italiano Fabio Capello, sino que en el país sudamericano el objetivo de los rusos será formar un bloque sólido y adquirir experiencia para su Mundial, aunque está obligada a superar una primera fase.

 

FICHA TÉCNICA

 

Participaciones: Diez (1958, 1962, 1966, 1970, 1982, 1986, 1990, 1994, 2002 y 2014).

Mejor resultado: Cuarta (1966, como Unión Soviética).

Palmarés: Una Eurocopa (1960).

Cómo se clasificó: Primera del grupo F de la zona europea.

Calendario de la primera fase:

17/06: 18.00 Cuiabá Rusia - Corea del Sur.

22/06: 18.00 Río de Janeiro Rusia - Bélgica.

26/06: 22.00 Curitiba Rusia - Argelia.

A pesar de ello, que nadie cuente con que el 'gigante' europeo irá a Brasil de vacaciones. Rusia se ganó su billete a la máxima cita planetaria futbolística después de realizar una gran fase de clasificación, en la que quedaron primeros de un grupo en la que también militaba la Portugal del último 'Balón de Oro', Cristiano Ronaldo, a la que condenaron a la repesca.

Esto les dio la oportunidad de volver a una Copa del Mundo a un combinado, siempre con buenos futbolistas en sus filas, pero en ocasiones excesivamente hieráticos e irregulares en grandes citas. Capello puso fin a una ausencia en un Mundial, que se alargaba desde Corea del Sur-Japón 2002, y que entre medias había tenido su mejor momento con las semifinales de la Eurocopa de 2008, donde Guus Hiddink sacó todo el talento de los rusos, pero insuficiente para batir a España.

Además, en las citas mundialistas, la selección rusa nunca ha brillado y no supera los octavos de final desde México'70 con el cuarto lugar de cuatro años antes como el mejor resultado de su historia bajo la bandera de la URSS. En cambio, en los Campeonatos de Europa, ha sido más protagonista, con el título de 1960 y los subcampeonatos de 1964, 1972 y 1988.

En cuanto a la plantilla que competirá en Brasil, el grueso de la misma llega en su madurez futbolística, entre los 27 y los 31 años, pero marcada por los problemas físicos que han provocado que haya perdido a su mejor y más valioso jugador, el capitán Roman Shirokov, una baja difícil de compensar para Fabio Capello.

Rusia absorbió rápidamente la filosofía del técnico italiano y se mostró sólido, acabando con 20 goles en los partidos de su grupo, fruto de un juego en el que mezclan la rapidez en las transiciones y la paciencia y la virtud de combinar cuando el equipo rival se encierra. En la fase europea de clasificación, Rusia demostró que se adaptaba bien a sus rivales.

En la faceta goleadora, que los rusos combinaron con una gran solvencia defensiva, que hizo que acabaran la fase clasificatoria con tan solo cinco goles en contra. Capello ha dotado a Rusia de una solidez defensiva que la hace muy difícil de batir y en un grupo donde solo Bélgica tiene un arsenal ofensivo peligroso, querrá ganar los partidos de atrás hacia delante.

KERZAKHOV, EL 'VETERANO'

Pero Rusia es más que solidez defensiva y del centro del campo en adelante, los rusos cuentan con una nómina de buenos futbolistas, mermada por la baja de Roman Shirokov, jugador indiscutible para Fabio Capello.

Esta ausencia hará que otros futbolistas den un paso adelante como puede ser el caso del talentoso Dzagoev, que también anda con problemas físicos, o el goleador, ex del Sevilla, Alexander Kerzhakov, el único que sabe del equipo lo que es jugar un Mundial ya que estuvo en Corea del Sur y Japón.

En aquella ocasión, el delantero, con tan sólo 19 años, no pudo disfrutar demasiado de la experiencia, jugando únicamente una decena de minutos en la derrota ante Bélgica que significó la eliminación del combinado ruso.

Con todo, desde muy joven demostró sus dotes goleadores, sobre todo en el Zenit San Petersburgo, el club donde mejor rendimiento ha dado y de donde salió con destino al Sevilla, donde, en cambio, apenas pudo demostrar sus cualidades.

Su vuelta a su antiguo club le devolvió su puntería y el derecho a volver a estar en una gran competición internacional con Rusia, a la que ha ayudado con sus cinco goles en su billete directo a Brasil, entre ellos el que dio la victoria ante Portugal en Moscú.

EL DESAFÍO DE CAPELLO

El encargado de llevar la nave rusa a buen puerto en la aventura a largo plazo que acaba con su Mundial es Fabio Capello. A sus 67 años -cumplirá 68 al día siguiente del debut ruso en Brasil--, la federación rusa confía en el italiano para su proyecto.

Capello, que lo ha ganado todo a nivel de clubes, tiene en el Mundial su gran espina, aunque afronta su segunda experiencia tras haber dirigido a Inglaterra en Sudáfrica. En esa cita, quedó fuera en octavos de final, arrollado por Alemania (4-1) en un partido que se recordará más por el mal anulado gol a Frank Lampard cuando los alemanes dominaban 2-1.

De momento, el italiano ha convertido a Rusia en un bloque sólido y muy difícil de ganar. Con esas virtudes, ha devuelto al país más grande del mundo a un Mundial 12 años después. En Brasil, todo lo que sea pasar de octavos de final sería una gran sorpresa; pero la experiencia sudamericana servirá para Capello y los suyos como aprendizaje de cara a su gran objetivo: el Mundial del año 2018.