Ruiz Medrano cifra en 1.500 las mujeres militares de CyL tras el "hito" de la apertura del Ejército hace 25 años

El delegado del Gobierno de Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano, ha cifrado este martes en cerca de 1.500 las mujeres de la Comunidad que forman parte de la Fuerzas Armadas tras la apertura del Ejército hace 25 años.



VALLADOLID, 28 (EUROPA PRESS)



"Es un hito que conviene recordar todos los años", ha destacado Medrano durante el acto conmemorativo del XXV aniversario de la incorporación femenina al Ejército, en el que ha estado acompañado por el jefe de la Cuarta Subinspección General del Ejército, el general Aurelio Quintanilla.

Actualmente, en las distintas dependencias y acuartelamientos de las Fuerzas Armadas en Castilla y León tienen destino 1.485 mujeres, lo que representa un 16,7 por ciento del total de la tropa y cuatro puntos más que la media nacional, situada en el 12,3 por ciento.

Así, el Ejército de Tierra cuenta con 1.223 mujeres, 233 el del Aire y 29 en Cuerpos Comunes; en cuanto al empleo, en la región hay siete mujeres comandantes, 19 capitanes y 35 tenientes.

Por ello, el delegado del Gobierno ha considerado estos datos una "reafirmación más" de que se va "por el buen camino" y ha aprovechado para ensalzar el papel de las madres y las abuelas en este campo ya que, sin su "grano de arena", no se hubiera llegado a esta situación.

INCORPORACIÓN DE LA MUJER

Medrano ha recordado que la incorporación de la mujer arrancó en septiembre 1988 de la mano de un Real Decreto en lo que ha calificado de proceso "ejemplar y rápido" que supuso un paso "importante" para la "igualdad efectiva" entre hombres y mujeres y una forma de superar "viejas trabas" provocadas por la situación.

Asimismo, ha defendido la "completa igualdad" de las mujeres en el Ejército español ya que tienen acceso a cualquier cargo y a cumplir cualquier misión, no como en otros países en los que sí tienen limitaciones.

Por otro lado, ha destacado que las mujeres ejercen su labor con los mismos derechos y obligaciones que los hombres y sin "ningún" tipo de privilegio aunque ha lamentado que "aún" quede mucho tiempo para alcanza la igualdad "plena" entre hombre y mujeres en todos los campos de la vida.

"INTEGRACIÓN TOTAL"

Por su parte, Quintanilla ha asegurado que la situación de las mujeres en el Ejército es de "integración total" y que su actuación en las misiones es "exactamente" igual a la de los hombres, por lo que no les dan "ninguna relativa importancia".

En el marco de la Semana de la Fuerzas Armadas, que empezó el pasado viernes, se ha desarrollado una jornada con participación de mujeres militares en las ponencias 'Proyección profesional y perspectivas de carera de la mujer en las FAS', a cargo de la comandante María Gracia Cañadas, primera mujer que accedió a Estado Mayor; 'Conciliación de la vida familiar y laboral en el ámbito de las FAS, por la capitán Victoria Zafra, y 'La participación de la mujer en misiones internacionales', dirigida por la teniente Jara Gregorio.

Así, Cañada ha indicado que entrar y pasar los dos primeros años fue "difícil" por las infraestructuras (los dormitorios era comunes y no tenía lugar para cambiarse) aunque a partir de ese momento fue "mas sencillo".

"Siempre ha habido muy buena voluntad por parte de los compañeros, incluidos los soldados, y siempre se han solucionado los problemas con buena voluntad. Se salió del paso bastante bien para lo poco preparados que estábamos", ha ratificado.

Cañada, que se incorporó en 1990 con vocación familiar, ha subrayado que no va a ser la primera mujer que alcance el grado de general por ser "matemáticamente" imposible y por no verse "preparada".

En cuanto a los cambios de uniforme, ha indicado que son "constantes" pero no "sólo" para mujeres, también para hombres, y que se adaptan en función de las necesidades y según "avanza" la tecnología.

Asimismo, la capitán Zafra ha señalado que los "principales" problemas del Ejército radican en que no es un organismo donde "solo" se trabaja "de 8.00 a 15.00 o de 15.00 a 22.00 horas", sino que implica guardias, servicios o maniobras, por lo que el horario de trabajo es bastante "indeterminado" y supone hacer "malabares" para cuadrar la conciliación laboral, profesional y personal.

Por ultimo, la teniente Gregorio ha explicado que la labor de hombres y mujeres es "exactamente" la misma en las misiones y ha expuesto su caso, ya que ha sido colaboradora en labores de asesoramiento a las fuerzas de seguridad de Afganistán, donde "no sólo" no ha tenido ningún problema sino que siempre han trabajado con "mucho respeto", "sabiendo dónde está cada uno".